La reciente administración libertaria ha sumado asesores por un total de 8,5 millones de pesos mensuales, extendido contratos de funcionarios de la gestión anterior por 5 millones, y continúa ampliando el personal dedicado a redes sociales en los medios públicos, bajo la supervisión de Santiago Caputo.
Aunque Javier Milei había prometido cerrar y privatizar los medios estatales, estos se han transformado en un refugio ideal para los encargados de manejar el ejército de trolls.
Lo paradójico es que, a pesar de la amenaza de cierre y en medio de los retiros voluntarios, los libertarios siguen incorporando a sus propios colaboradores en la estructura de los medios públicos.
La situación en Radio y Televisión Argentina (RTA), que incluye a Canal 7 y Radio Nacional, es particularmente tensa. Algunos funcionarios de la gestión anterior están encargados de despedir a sus antiguos compañeros en el canal. Orlando Pulvirenti, Vanesa Canale y Mario Viera, que llegaron durante la gestión de Rosario Lufrano, periodista cercana a Enrique Albistur, son los encargados de estas tareas.
En medio del ajuste, el interventor de Radio y Televisión Argentina, Eduardo González, contrató a Iván Cuello y a Mariano Ferro Villar por 2,2 y 2,3 millones de pesos mensuales, respectivamente, para tareas legales. Marinel Ramos y Pilar Passaglia también fueron contratadas para funciones legales, aunque con salarios más bajos. Además, se incorporó a Néstor Riccio como asesor contable por un millón y medio de pesos mensuales.
Algunos funcionarios de la gestión de Rosario Lufrano, como David Spadavecchia, Tomás Dhers y Gerardo Nierenberger, lograron mantener sus contratos indefinidos en el canal. Nierenberger es hermano de la ex gerente general de Télam de la administración anterior.
Agustín Bianchi, por su parte, quedó como asesor de la Gerencia de Administración, aunque su concurso para obtener una planta permanente ha sido cuestionado por falta de transparencia.
En la Gerencia de Medios Digitales, Pablo Giles, asociado a Massa, y Agustina Zeballos, quien ha pasado por diversas corrientes políticas, contrataron a un tuitero vinculado a Fernando Cerimedo para encargarse de las redes de RTA. Aunque la empresa ya contaba con María Victoria Rodríguez Ojeda para ese rol, los gerentes están buscando que ella renuncie.
Además, se incorporó a la ex funcionaria porteña Daiana Astobiza, quien, según fuentes del gobierno porteño, no tiene experiencia en redes sociales, pero recibirá 1,5 millones de pesos mensuales.
Según el usuario de Twitter @criminaalmambo, Ignacio Tesón también se unió al equipo de redes, con un salario de menos de un millón de pesos mensuales, aunque ya tiene otros dos trabajos en relación de dependencia.
Otros gastos polémicos incluyen un acuerdo millonario entre Eduardo González y Marcelo Tinelli para un programa de interés general, y la contratación de Luli Fernández, conductora y cuñada de Mariano Cúneo Libarona, por 113 mil pesos la hora.
Con información de La Política Online
Publicado en lanuevacomuna.com