PUERTO EN LLAMAS
Tras haber sido ratificada la imposibilidad de reabrir la paritaria y más recientemente la de acordar un plus por fuera de convenio, el Simape apuesta por la continuidad del paro. La medida de fuerza fue ratificada hoy por el gremio durante una breve asamblea de trabajadores. En tanto, más empresas están enviando telegramas para convocar al trabajo.
Visualizar una vía de acuerdo se hace cada vez más difícil en el conflicto que impide la zarpada de la flota de altura local. En los últimos días las alternativas se fueron cerrando para el Simape, que como respuesta sostiene el paro.
La medida de fuerza fue ratificada hoy por el gremio durante una breve asamblea de trabajadores en el patio trasero de su sede portuaria. «Es la única herramienta que tenemos», argumentaron.
En las últimas horas se produjeron contactos informales entre representantes del sindicato y algunos empresarios de peso en la industria; pero el diálogo no se tradujo en un entendimiento que permita retomar la actividad.
Según trascendió, desde la entidad que conduce Juan Domingo Novero habían propuesto incorporar una especie de plus por fuera del convenio ya firmado por el Somu (22 por ciento de incremento sobre todos los ítems dividido en dos cuotas).
Consultado sobre los detalles de esa negociación, el secretario adjunto del Simape, Pablo Trueba, le dijo a Pescare.com.ar: «Queríamos arreglar que el aumento se haga en una sólo cuota más que la discusión del porcentaje».
Lo cierto es que las empresas lo rechazaron: «No podemos hacer otra cosa distinta a lo que señala el Ministerio de Trabajo; es decir, firmar con el Simape el mismo acuerdo hechó con el Somu. Lo tendrán que entender», repiten los voceros del sector.
Apoyando en esa línea, días atrás también se había caído la chance de reabrir la paritaria impulsada por el Simape con el acompañamiento político del intendente, Gustavo Pulti, con viaje a Buenos Aire incluido.
«Nosotros vamos a seguir con el paro, no porque seamos tozudos, sino porque no hay una propuesta superadora», continuó Trueba, quien además recordó que los buques congeladores y poteros de las pesqueras involucradas en el conflicto son alcanzados por la huelga.
El dirigente aprovechó para enviar un mensaje velado a los capitanes, señalando que el momento de presionar es este no en un mes (la Asociación de Capitanes tiene previsto realizar un paro el 15 de julio para realizar una asamblea).
Mientras tanto, más empresas están enviando telegramas a sus marineros, donde los convocan a trabajar. «La intención no es despedir a nadie, es tratar de apelar a la racionalidad. No podemos seguir así», expuso un armador.
«Los telegramas se contestarán, pero sin la gente, los barcos no pueden salir», replicó Novero. Sin embargo, la eventual negativa de los trabajadores podría dejarlos sin ningún tipo de ingreso básico y agravar aún la tensión. El último capítulo de esta historia todavía no está escrito.