En la imagen se aprecia la fuente desde donde fluyen las aguas ornamentales que se transforman en danzantes en horas de la noche por efecto de la presión con que circula por la cañería maestra.
En su grácil recorrido, el vital elemento se transforma en un ornamento de llamativas formas que circula por el canal artificial.
El canal cruza raudamente las calles 102, 100 bis, 100, 98 bis y al llegar al semáforo, tras hacer un recorrido de 500 metros, vuelca sus majestuosas aguas en la boca de tormenta de la esquina de 98 con 75.
Un ejemplo más de la enorme potencialidad de la imaginación de los vecinos: ¡un verdadero canal, al mejor estilo de la italiana ciudad de Venecia, cruzando calles y avenidas, sin necesidad de puente alguno!
En horarios de siesta, el Boby, la simpática mascota de la cuadra, es quien hace funcionar la fuente de agua, brindando un importante aporte al desarrollo turístico de la zona.
Alfredo Barros / LANUEVACOMUNA.COM





