Orlando Rodolfo Mellino, de 75 años, aparece en el expediente judicial de la causa $LIBRA como “intermediario” entre el norteamericano Hayden Davis, creador del token, y la pata local de la estafa. Pese a figurar como jubilado y declarar un domicilio fiscal falso en Tigre —donde funciona un local de Burger King—, su nombre quedó bajo la lupa del juez Marcelo Martínez de Giorgi y del fiscal Eduardo Taiano, que ordenaron congelar todos sus bienes y activos financieros.
Según el expediente, Mellino recibió más de un millón de dólares en criptomonedas por parte de Davis a través de dos transferencias realizadas los días 30 y 31 de enero de este año, apenas dos semanas antes del lanzamiento del token. Cada envío fue de 507.500 dólares. La primera transacción se concretó el mismo día y a la misma hora en que Javier Milei autorizaba el ingreso de Davis a la Casa Rosada para reunirse con él.
Las pericias muestran que la billetera atribuida a Mellino reenvió la totalidad del dinero a otras direcciones virtuales vinculadas con distintos actores locales del entramado. En total, por esa cuenta circularon casi seis millones de dólares, y los investigadores sospechan que pudo haber funcionado como una “rampa de salida” para el beneficiario final, que podría incluir a empresarios como Mauricio Novelli y Manuel Terrones Godoy —ambos con cuentas congeladas— o incluso a funcionarios públicos.
El expediente también menciona a Camilo Rodríguez Blanco, un joven colombiano del mundo cripto que habría cumplido un rol similar al de Mellino. Entre ambos, según la causa, movieron alrededor de seis millones de dólares como intermediarios entre Davis y los responsables locales del fraude.
A diferencia de Rodríguez Blanco, Mellino no registra antecedentes en el ecosistema tecnológico o financiero. En los registros de la AFIP figura como jubilado desde 2015 y sin actividad económica reciente. Solo aparece vinculado brevemente, entre febrero y septiembre de 2023, a una empresa logística llamada Logística Latinoamericana JEG S.R.L., donde asumió un cargo tras la renuncia de Eric Feldsztejn, empresario riojano mencionado en los Pandora Papers.
Su última declaración fiscal lo ubica como “expendedor de pizza y bebidas, parrilla”, un perfil muy distante del sofisticado esquema cripto que lo tiene ahora bajo investigación. La principal hipótesis es que prestó su nombre para abrir una cuenta en la plataforma Bybit, desde donde se realizaron las operaciones.
La gran incógnita sigue abierta: ¿por qué un jubilado, sin bienes ni vínculos con el mundo digital, fue el receptor de un millón de dólares de Hayden Davis el mismo día que el estadounidense ingresaba a la Casa Rosada? La Justicia intenta responderlo.
Con información de Página 12
Publicado en lanuevacomuna.com