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LA ERA MILEI

Paritarias en cámara lenta y salarios en caída: el costo de la “calma” inflacionaria

El freno en los aumentos de ingresos explica la desaceleración de precios que el Gobierno celebra como éxito económico

A la espera del dato oficial de inflación de septiembre, que el INDEC difundirá este martes, un indicador encendió las alarmas: la velocidad de los acuerdos paritarios se ubica en el nivel más bajo de los últimos cinco años. Detrás de la aparente “calma” de los precios se esconde un fuerte ajuste sobre los salarios.

Según la Encuesta de Expectativas del INDEC, por primera vez desde el inicio de la gestión libertaria, la cantidad de industriales que prevé un empeoramiento en su actividad supera a los que esperan mejoras. En paralelo, los datos de consultoras privadas anticipan que el índice de septiembre se ubicará por encima del 2%, evidenciando que la “desaceleración” tiene límites claros.

El “ancla” salarial detrás de la baja de precios

Mientras el Gobierno se atribuye la reducción del ritmo inflacionario, lo cierto es que la contracara de esa calma son los sueldos en retroceso. En agosto, sólo dos grandes gremios lograron aumentos por encima del 1,9% de inflación oficial —Estacioneros y Alimentación—, mientras que el resto recibió subas de apenas 1% mensual.

El informe del Instituto Argentina Grande (IAG) y de Ecolatina confirma que la velocidad anualizada de los acuerdos paritarios cayó al 21,1% en septiembre, el nivel más bajo del ciclo. “La desaceleración de los aumentos llegó incluso antes que la baja de la inflación”, señala la consultora, lo que implica una nueva pérdida del salario real. En promedio, los acuerdos de 2025 se ubican en un 28,8% anualizado, muy por debajo del ritmo de precios.

El Gobierno, que desde comienzos del año evita homologar paritarias por encima del IPC, eligió anclar los salarios para contener el índice de precios en vísperas de las elecciones del 26 de octubre. El resultado: una mejora artificial de los indicadores a costa del poder de compra.

Actividad estancada y salarios en retroceso

Tras la salida del “cepo” en abril, la economía ingresó en una meseta: el EMAE de julio mostró una caída del 0,1% desestacionalizada —quinto mes consecutivo a la baja— y los cálculos privados ajustaron la proyección de crecimiento anual al 4%, por debajo del 5,4% previsto oficialmente.

Según el economista Federico Pastrana (C-P Consultora), “la evolución del salario real privado es atípica para un año electoral: acumula una caída de cuatro puntos y no muestra señales de recuperación”. Los salarios públicos, en tanto, sólo recuperaron cinco puntos de los veinte perdidos en 2024.
El MATE (Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía) calculó que cada trabajador privado perdió 1,7 millones de pesos en poder adquisitivo durante este período, y cada estatal, 8,1 millones desde 2024.

El salario mínimo, en mínimos históricos

Desde CIFRA-CTA señalaron que el Salario Mínimo, Vital y Móvil perdió 43,4% de su poder real respecto de noviembre de 2019 y 56,7% frente a 2015. Hoy representa menos de una quinta parte del salario promedio registrado del sector privado. Además, el Gobierno define su monto de forma unilateral ante la parálisis del Consejo del Salario, lo que afecta tanto a asalariados como a beneficiarios de políticas sociales indexadas a ese valor.

Paritarias rezagadas y consumo en caída

De los gremios más importantes, sólo SMATA y Estacioneros lograron empatarle al IPC acumulado en los primeros ocho meses del año. Sanidad y Bancarios apenas igualaron el 1,9% de agosto, mientras la mayoría cerró con aumentos de 1% o menos.

La UIA informó que el 43,5% de las empresas industriales registró caídas de ventas en agosto, reflejando la contracción del consumo interno.

Despidos y precarización: la otra cara del ajuste

Entre noviembre de 2023 y septiembre de 2025, casi 300 mil trabajadores solicitaron el seguro de desempleo, según la Seguridad Social. De ellos, 174 mil fueron despedidos durante 2024 y 112 mil en los primeros nueve meses de este año.
El 16% de las desvinculaciones correspondió a despidos sin causa, el nivel más alto en un año.

El presidente Javier Milei, pese a los números, anunció que insistirá con una reforma laboral, cuyo efecto —según advierten especialistas— sería consolidar la precarización bajo el argumento de “flexibilizar” el mercado.

La informalidad laboral alcanzó el 43,2% en el segundo trimestre, el registro más alto de los últimos 17 años. El porcentaje de asalariados no registrados creció al 27,3%, y el cuentapropismo al 23,7%.
A la vez, el número de personas que buscan un segundo empleo o más horas trabajadas pasó del 16% al 17,1%, signo claro de que el salario ya no alcanza.

Inflación de septiembre: lo que viene

Pese a los intentos oficiales por mostrar estabilidad, la inflación se habría acelerado en septiembre.
El índice de precios de la Ciudad de Buenos Aires registró un 2,2%, con subas en alimentos y bebidas por encima del promedio (+2,3%). Consultoras como Analytica, LCG y Eco Go estimaron el mismo rango (entre 2,0% y 2,3%), mientras el REM del Banco Central proyectó un 2,1%.

La “paz” inflacionaria, sostenida a fuerza de salarios congelados y consumo en retracción, empieza a mostrar sus fisuras: detrás del número bajo, se esconde una economía donde cada vez más argentinos llegan con dificultad a fin de mes.

Con información de El Destape

Publicado en lanuevacomuna.com

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