Las últimas horas fueron de extrema tensión para el presidente Javier Milei. Estaba inquieto ante la posibilidad de que la justicia estadounidense pudiera detener a su hermana, Karina Milei, apenas aterrizara en el país. “Si ella no va, yo no voy”, repetía insistentemente. Finalmente, le aseguraron que las denuncias en Estados Unidos aún no habían sido formalizadas y que, bajo ninguna circunstancia, su hermana sería citada o retenida. Le explicaron que, al menos por ahora, el escándalo vinculado a la criptoestafa está lejos de alcanzar la dimensión del FIFAGate.
La principal preocupación del mandatario era la posibilidad de que Burwick Law, un influyente estudio de abogados especializado en delitos con criptomonedas, presentara una demanda civil millonaria en Estados Unidos debido a los perjuicios generados por el caso $LIBRA, la criptomoneda que Milei promovió en sus redes sociales el viernes pasado. También temía que la justicia citara a su hermana, quien aparece como una de las figuras más comprometidas en el caso.
Lo que le indicaron es que, por el momento, los estudios jurídicos continúan trabajando en la demanda, por lo que no hay riesgo inminente de citaciones. No obstante, la situación de Karina Milei se volvió aún más compleja tras la declaración de Hayden Davis, CEO de Kelsier Ventures, quien aseguró que la hermana del presidente recibió sobornos.
Finalmente, en la madrugada, Milei partió hacia Estados Unidos junto a Karina Milei, el ministro Luis Caputo y el vocero presidencial Manuel Adorni. En el país norteamericano lo esperaba el canciller Gerardo Werthein. Hasta el momento, tiene agendadas reuniones con Elon Musk y la directora del FMI, Kristalina Georgieva, además de su participación en un encuentro de la ultraderecha internacional junto a Eduardo Bolsonaro y el español Santiago Abascal, entre otros. También espera coincidir con Donald Trump y obtener una foto junto a él.
La estrategia del Gobierno para distraer la atención
Mientras tanto, el Gobierno puso en marcha una maniobra para desviar la atención del escándalo de las criptomonedas. El presidente publicó un tuit incendiario insinuando la existencia de vínculos entre políticos y periodistas corruptos, señalando directamente a Horacio Rodríguez Larreta:
“Sorprende el silencio de muchos autodenominados paladines de la anticorrupción por estas horas. Casualmente, omiten que su jefe, cabeza de lista y candidato presidencial, fue acusado de ensobrar periodistas con el dinero de los pagadores de impuestos. Los que cuestionan mi entorno deberían preguntarse qué tipo de gente estuvieron apoyando todos estos años (si es que no sabían)…”
Rodríguez Larreta no tardó en responder y adelantó que llevará el asunto a la justicia:
“¿Tanto te preocupa la criptoestafa, Milei? Te lo digo en buen porteño: me hinchaste las pelotas. Se terminó mi paciencia con vos y tu ejército de trolls pagados con la plata de todos los argentinos. Hace años que soporto tus insultos y tus mentiras”, escribió el exjefe de Gobierno porteño.
Y agregó:
“Si estás buscando desviar la atención, sabé que no lo vas a lograr. Tu nombre está en toda la prensa seria del mundo como sinónimo de escándalo y estafa. Una vergüenza para nuestro país”.
Por último, sentenció:
“Yo perdí una elección, pero no perdí mis convicciones. Sigo creyendo en el diálogo y el respeto, palabras cuyo significado no conocés. Decímelo personalmente. Le voy a preguntar a tu jefa el precio de las audiencias con vos y voy a verte donde quieras. Nos vemos en Tribunales”.
Más allá del intento de desviar el foco, dentro del Gobierno la principal preocupación no radica en las denuncias presentadas en Comodoro Py, sino en las que avanzan en Estados Unidos, donde no tienen margen de maniobra sobre la justicia.
Ayer surgieron nuevas revelaciones explosivas. Cinco fuentes denunciaron que integrantes del círculo presidencial exigieron dinero a cambio de impulsar $LIBRA:
Charles Hoskinson, fundador de Ethereum y Cardano, afirmó que le solicitaron un pago para reunirse con Milei: “Danos algo más y pasarán cosas mágicas”.
Diógenes Casares, otra figura del ecosistema cripto, aseguró que alguien en la Casa Rosada cobró cinco millones de dólares vinculados al lanzamiento de $LIBRA.
Hayden Davis, señalado como el principal operador del fraude, envió mensajes en los que aseguraba que pagaba sobornos a Karina Milei. Posteriormente intentó retractarse, en lo que parece un acuerdo con el Gobierno.
El editor de CoinDesk reveló que vio chats en los que Davis afirmaba haberle pagado a “la hermana”.
Cristina Pérez, periodista y esposa del ministro de Defensa Luis Petri, declaró públicamente que miembros del entorno presidencial cobraban dinero a cambio de gestionar reuniones con Milei.
Con información de Info 135
Publicado en lanuevacomuna.com