El presidente integra a los gobernadores mineros y a las Fuerzas Armadas en el diseño del país alineado con Trump. Mientras tanto, las empresas de alimentos trasladan el derrumbe del consumo a suspensiones y cesantías. Aviones, halcones y fondos buitre sobre el petróleo venezolano.
Milei acelera y se distancia de los damnificados por su modelo
Raúl Jalil pasa cada vez más tiempo en la Ciudad de Buenos Aires. Su vínculo estrecho con Diego Santilli y cuestiones familiares lo alejan de su provincia. El fin de semana previo al anuncio de su salida del peronismo en el Congreso, el mandatario catamarqueño se instaló en Capital: además de negociar con la Casa Rosada, mantuvo reuniones con referentes de Fuerza Patria a quienes les anticipó sus próximos pasos.
El gobernador que garantizó la primera minoría de La Libertad Avanza tiene un recorrido largo. Inició su carrera hace 25 años como asesor de Luis Barrionuevo en el Senado, fue intendente, impulsor de la candidatura presidencial de Sergio Massa en 2023 y hoy un aliado activo del proyecto de Javier Milei.
Jalil pactó con Santilli para obtener el control total de Yacimientos Mineros Aguas de Dionisio (YMAD), la sociedad estatal que Catamarca comparte con la Universidad Nacional de Tucumán y el Estado Nacional. YMAD arrastra objeciones desde los años ’90, cuando bajo el menemismo se instaló en Belén el primer emprendimiento minero del país, Bajo La Alumbrera. El caso está narrado en primera persona en “El gran despojo”, del exdiputado peronista y ex directivo de YMAD Eduardo Pastoriza.
Tres décadas después, la escena reaparece. Con su propio esquema tipo RIGI, Jalil acaba de anunciar la reactivación de La Alumbrera de la mano de la multinacional Glencore. Con la minería ubicada entre los rubros más rentables desde la llegada de Milei, el gobernador peronista se exhibe como anfitrión. Hace dos semanas recorrió el proyecto Fénix del gigante Rio Tinto junto al embajador británico David Seldon Cairns. Se trata de la explotación de litio más antigua del país, ubicada en el Salar del Hombre Muerto, a 4.000 metros sobre el nivel del mar.
En línea con esta etapa de negocios, Jalil espera que Milei le retribuya la ruptura con UP entregándole el control de YMAD a su hermano Fernando, abogado por la UCA, ex presidente del directorio y hoy vocal. No es el único: los mandatarios provinciales del sector minero se convirtieron en socios políticos del presidente y buscan una ley de Glaciares redactada a la medida de las corporaciones.
El salto de Jalil permitió a la extrema derecha consolidar su ascenso vertiginoso en el Parlamento: pasó de 37 diputados antes del 26 de octubre a 95, gracias al traspaso de dirigentes que adhieren al rumbo de LLA. A eso se suman los 22 diputados del karinamenemismo que conservan las marcas del PRO, la UCR y fuerzas aliadas. En la Casa Rosada, incluso proyectan sumar el respaldo del bloque que responde a Provincias Unidas.
La caída del peso legislativo del peronismo contrasta con el crecimiento de una fuerza que hace cuatro años tenía apenas dos bancas. Pero en UP predomina una lectura particular: creen que, dadas las condiciones, el nuevo equilibrio no es tan desfavorable, como si el peronismo ya hubiera naturalizado su doble rol de oposición y minoría.
Ante un diciembre que promete ser áspero en el Congreso, Milei busca acelerar las reformas y atravesar el verano montado en una épica triunfalista. El supuesto retorno a los mercados que difundió Luis Caputo completa un escenario que el presidente considera óptimo. Aún así, nadie sabe a qué tasa terminará tomando deuda la Argentina con un riesgo país que no convalida el clima de euforia libertaria. Más allá de los movimientos contables, el gobierno asegura que pagará los 4.200 millones de dólares que vencen en enero, y lo hará bajo legislación local para evitar pasar por el Congreso, tal como exigiría la llamada Ley Guzmán si la deuda fuera emitida bajo legislación extranjera. “Tienen una mirada financiera de la macro. Son mesadineristas haciendo macro. Creen que con lo financiero solucionan todo”, describe un economista cercano a Caputo.
Los números del INDEC exhiben que la rentabilidad de los sectores productivos está en niveles equivalentes a los de la pandemia. La construcción muestra márgenes incluso inferiores a los de 2020. La industria y el comercio reflejan dinámicas similares. A esto se suma el cuarto mes consecutivo de caída en la recaudación.
La parálisis de tres semanas que dispuso la multinacional Mondelez en su planta de Pacheco, con la suspensión de 2.300 empleados, confirma el derrumbe del consumo y el deterioro en el rubro alimenticio. “Hasta enero no se fabrica una sola galletita. Nunca había pasado en los 30 años que llevo acá”, advierte Jorge Penayo, delegado sindical.
A fines de noviembre, en una reunión en la sede de cinco pisos de Mondelez en Tigre, los ejecutivos informaron a los representantes gremiales que las ventas de los primeros once meses quedaron 13 mil toneladas por debajo de lo proyectado, una cifra que duplica la caída de 2024. No solo eso: el gerente de Relaciones Laborales Alejandro Liporace, la gerenta de Recursos Humanos Victoria Rey y el gerente de Operaciones Germán Lanusse adelantaron una conclusión de las consultorías internas: 2026 aparece como un año aún más crítico.
El miércoles próximo habrá un nuevo encuentro y el gremio espera definiciones sobre los objetivos de producción para el año entrante.
Mondelez, controlada por capitales estadounidenses, pertenece a bancos y fondos de inversión. La clase media que compraba Terrabusi, Club Social, Oreo, Pepitos o Cerealitas redujo abruptamente su consumo, y la aceleración de las importaciones profundizó la crisis en toda la rama.
A pocos minutos de la sede de Mondelez, la firma Georgalos dispuso la suspensión de 600 trabajadores de la planta de Victoria, que cobran el 80% del salario. A 30 cuadras, en el Parque Industrial de Garín, Alijor se niega a pagar la recomposición del 6% firmada en octubre, abonando la quincena en cinco cuotas. Además, cerró el comedor de la fábrica.
El cuadro se completa con los resultados negativos que presentaron en los últimos meses Arcor, Mastellone y Molinos Río de la Plata. En pleno ascenso, Milei deja atrás a los afectados por su programa económico en una Argentina cada vez más desigual rumbo a las fiestas y al verano: sectores con poder de compra que viajan al exterior y suspendidos o desocupados en plena era libertaria.
La prioridad del presidente es consolidar su vínculo con Donald Trump, como exhibieron la recepción del gabinete libertario y el arco oficialista al embajador Peter Lamelas. Cubanoestadounidense como Marco Rubio y radicado en Palm Beach, Lamelas —magnate del sector salud— se mostró eufórico en la cena de Amcham en el Four Seasons y luego participó del show mediático por la llegada de los F-16. No mencionó las suspensiones en la estadounidense Mondelez, uno de los principales socios de Amcham, pero aseguró que Trump lo envió a proteger a su amigo.
La explicitud es total. En un mensaje oficial, Trump celebró el lunes pasado los 202 años de la doctrina Monroe y el control del hemisferio occidental ejercido por Estados Unidos. Reivindicó el llamado corolario Trump, basado en la “paz mediante la fuerza”, e incluyó la recuperación del dominio marítimo estadounidense sobre el continente.
La ofensiva de LLA abarca múltiples planos, como lo muestra el recambio en la conducción castrense. La jura del general Carlos Presti con uniforme militar como ministro de Defensa y la escenografía montada en torno a los F-16 confirman que Milei incorpora a las Fuerzas Armadas a su engranaje de poder. El desembarco de Presti en el piso 11 del Edificio Libertador repercute en el universo militar y refuerza sus aspiraciones de autonomía.
En el gobierno reconocen que Karina Milei no fue la única promotora de este acercamiento: influyó también su amiga Bettina Guardia de Bulgheroni, presidenta de la Fundación Granaderos a Caballo. Dueña de un creciente conglomerado mediático y titular del Cicyp, se le atribuye un vínculo cercano con María Laura Renés, esposa del general retirado Claudio Pasqualini, ex viceministro de Defensa de Petri y ex jefe del Ejército de Mauricio Macri. Hija de un represor fallecido en 2024 y condenado a perpetua por la masacre de Margarita Belén, Renés reclama la amnistía para los genocidas, como corroboró Martín Balza en un encuentro tenso en el Regimiento de Patricios durante el gobierno de Cambiemos.
Aunque Presti simboliza un giro histórico de alcance aún incierto, su figura es la punta visible de un movimiento más amplio. La asunción de Francisco Adorni como diputado provincial dejó al brigadier mayor Pedro Girardi —ya integrante del directorio— al frente del Instituto de Ayuda Financiera para Pagos de Retiros y Pensiones Militares.
La centralidad que Trump le otorga a su “patio trasero” en la puja con China lleva a algunos analistas a hablar de “Americas First” en plural. El despliegue inédito en el Caribe coincide con la salida de Richard Grenell, el enviado especial a Venezuela, que había tendido un canal diplomático con funcionarios de Maduro. Grenell perdió la interna frente al secretario de Estado Marco Rubio.
En un artículo reciente de Foreign Affairs, el republicano Elliott Abrams lanzó un ultimátum a Trump. Asesor de Reagan y Bush hijo, ex enviado especial de Trump I para Venezuela, advierte que el presidente debe actuar rápido. Condenado por el caso Irán-Contras, Abrams señala que la Cuarta Flota carece de buques asignados de forma permanente. Hoy, además del portaaviones Gerald Ford, Trump desplegó 12 buques de superficie, un submarino de ataque nuclear y otros activos de poder aéreo.
Bajo el título “Cómo derrocar a Maduro: Por qué el cambio de régimen es la única salida en Venezuela”, Abrams afirma que Trump arriesga quedar como un “fanfarrón inviable” si no ordena un ataque militar inmediato. Si Maduro sobrevive, sostiene, quedará en evidencia que la influencia estadounidense en el hemisferio es limitada.
Abrams tiene antecedentes en Argentina. A fines de 2019 visitó a Alberto Fernández en México, acompañado por Mauricio Claver Carone y el empresario argentino Gustavo Cinosi. En su artículo reconoce que el uso de la fuerza no garantiza éxito y puede generar protestas contra Estados Unidos, pero insinúa que el peor riesgo es el ridículo. Después de una ofensiva cargada de operación psicológica, el presidente podría arrastrar el mote que recibió en la guerra comercial con China: TACO Trump Always Chicken Out.
La oposición venezolana exige una definición antes del 10 de diciembre, fecha en que la belicista María Corina Machado recibirá el Nobel de la Paz. El antichavismo atraviesa una zona gris incómoda: prefieren que Trump ejecute ya un ataque o retire el portaaviones Ford, el buque de guerra más grande del planeta.
Considerado el arquitecto de la invasión a Irak, Abrams propone destruir los sistemas de defensa aérea venezolanos, los F-16 de la Base Aérea de Palo Negro y los Sukhoi de La Orchila, una isla a 160 kilómetros de la costa.
El eje, como siempre, es el petróleo y la alineación internacional de Venezuela. Abrams reprocha a Trump que Chevron continúe extrayendo crudo y pagando impuestos en el país caribeño. En sintonía con la presión de Rubio, la semana pasada el juez federal de Delaware Leonard P. Stark aprobó la venta de la refinería Citgo a Amber Energy, propiedad de Elliott Investment Management. Conocido en Argentina, el fondo buitre de Paul Singer financia a Rubio desde hace una década, cuando lanzó su candidatura presidencial contra el propio Trump. La junta de Elliott está integrada por ex ejecutivos de Exxon, rival estadounidense de Chevron.
Con información de El Destape
Publicado en lanuevacomuna.com