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LA ERA MILEI

Marilú Quiróz y el avance del negacionismo sanitario

Jornada antivacunas en el Congreso: la diputada del PRO que llevó pseudociencia y ruido político a Diputados

Con la venia de Martín Menem, el encuentro difundió datos falsos, teorías conspirativas y un “experimento” con imanes.

La legisladora chaqueña del PRO, Marilú Quiróz —una aliada constante del oficialismo— terminó impulsando aquello que especialistas, entidades médicas y representantes de diversos bloques buscaban frenar: un acto antivacunas dentro del Congreso. La habilitación fue otorgada por Martín Menem, titular de la Cámara baja, pese a las múltiples advertencias acerca del riesgo sanitario y del daño a la confianza pública en la vacunación. El escenario no podría ser más delicado: la cobertura infantil está en su piso histórico.

El proyecto de excluir los tratamientos psicoanalíticos de la cobertura de salud

La actividad se presentó con la consigna: “¿Qué contienen realmente las vacunas COVID-19?”. Pero la idea de una discusión rigurosa se desdibujó de inmediato. Apenas iniciado, el Anexo A quedó tomado por militantes antivacunas y ponentes sin credenciales que repitieron mitos conocidos. No hubo evidencia ni intercambio técnico: solo consignas alarmistas, conspiraciones recicladas y relatos tomados de redes sociales.

Chinda Brandolino y el despliegue de desinformación

Entre las participantes figuraba Chinda Brandolino, médica célebre por propagar falsedades sobre vacunas y salud pública. Su presencia delineó el tono general del encuentro.

El evento tuvo momentos insólitos. Varios expositores afirmaron que las vacunas contra el COVID habían provocado más problemas de salud de los que evitaron y alertaron sobre un supuesto “control poblacional” y “material genético alterado”. Nada estuvo respaldado por trabajos revisados ni por estudios válidos. La apuesta era clara: sembrar temor.

El episodio más llamativo ocurrió cuando un asistente se levantó, se desvistió parcialmente y comenzó a adherirse imanes al cuerpo. Dijo que era la prueba de que las vacunas “magnetizan” la piel. La situación generó risas nerviosas, celulares grabando y un murmullo que terminó interrumpiendo la exposición.

Advertencias desoídas y repercusiones políticas

Antes de la jornada, diputados de diferentes espacios le habían pedido a Menem que no autorizara la actividad, señalando que el Congreso no puede prestar sus instalaciones para promover desinformación, especialmente en un escenario donde reaparecen enfermedades prevenibles. Los datos oficiales lo confirman: la cobertura del refuerzo antipolio cayó por debajo del 50% y la triple viral retrocedió a niveles críticos.

Mientras Quiróz defendía la “libertad” frente a la vacunación obligatoria, la situación epidemiológica mostró otra dimensión. Este año fallecieron siete niños por tos convulsa: ninguno tenía el esquema completo y tampoco se había vacunado a las madres durante el embarazo. Son cifras que exceden cualquier debate discursivo; son consecuencias directas de la falta de inmunización.

Las principales sociedades científicas del país también reclamaron la suspensión del evento. Mediante una carta dirigida a Martín Menem, las organizaciones que nuclean a la comunidad médica alertaron sobre el “enorme peligro” del encuentro, al que acusaron de promover “interpretaciones que no reflejan la evidencia científica”.

Con información de Página 12

Publicado en lanuevacomuna.com

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