El anuncio sobre el desdoblamiento de las elecciones en la provincia de Buenos Aires desató una ola de reacciones dentro del peronismo. Aunque la fecha ya fue establecida para el 7 de septiembre, muchos referentes sostienen que el escenario aún está lejos de definirse y hasta se animan a poner en duda que los comicios se lleven a cabo en los términos anunciados por Axel Kicillof.
Como se sabe, la interna atraviesa uno de sus momentos más intensos. Las críticas cruzadas no se detienen y, por ahora, no parece haber un camino de consenso que permita cerrar una disputa que debilita a Unión por la Patria, no sólo en territorio bonaerense sino también en el plano nacional.
Tal como informó Data Clave, el kirchnerismo tiene decidido dar pelea en esta etapa. Y con ese objetivo, ya se están delineando movimientos concretos en la arena legislativa. Por estas horas, se barajan dos tácticas principales, que se impulsarían tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado provincial.
El espacio alineado con la presidenta del PJ nacional, Cristina Fernández de Kirchner, y con su hijo Máximo Kirchner —titular del partido en Buenos Aires— tiene en claro que el gobernador no cuenta con una mayoría propia en ninguna de las dos cámaras. De hecho, el bloque Movimiento Derecho al Futuro apenas suma 2 senadores de los 21 que integran la bancada de UxP y 11 de los 37 diputados. La desventaja es evidente, y el kirchnerismo buscaría capitalizar esa debilidad en alianza con otros sectores parlamentarios.
Una de las referentes más cercanas a CFK en la Primera Sección electoral, la senadora María Teresa García, dejó en claro su postura respecto a la maniobra del mandatario provincial: “Me sorprendió la decisión de Kicillof. En cuarenta años de democracia, la provincia de Buenos Aires siempre votó junto con la Nación. No me hubiera imaginado un decreto para llamar a una elección puramente bonaerense”.
La jugada es nítida: avanzar con una iniciativa que promueva la realización de comicios simultáneos con la elección nacional y derogar el decreto mediante una ley. Vale recordar que ese proyecto fue ingresado hace ya diez días con el respaldo de 16 de los 21 integrantes del bloque de Unión por la Patria en el Senado.
Pero esa no es la única vía que analiza el kirchnerismo para frenar el plan de Kicillof. En la Cámara de Diputados, los legisladores cercanos al massismo podrían actuar en conjunto con el cristinismo para bloquear el tratamiento del proyecto enviado por el Ejecutivo, negándole el quórum necesario. De ese modo, buscarían forzar la convocatoria a una PASO, con todas las implicancias que eso tendría para una coalición hoy visiblemente dividida.
En este contexto, se espera que el oficialismo convoque en las próximas horas a una nueva sesión para intentar avanzar con el tratamiento del cronograma electoral.
La Nueva Comuna