La UNCTAD otorgó respaldo técnico y jurídico al proceso para adjudicar el dragado y la señalización del corredor fluvial
La postergada licitación para definir quién se hará cargo del dragado y el balizamiento de la Hidrovía Paraná-Paraguay finalmente entró en su etapa decisiva. Desde este viernes corren diez días hábiles para que los interesados presenten observaciones al pliego, y todo indica que el proceso podría formalizarse en pocas semanas.
Pese a la relevancia estratégica del corredor para la estructura productiva del país, ni Mauricio Macri ni Alberto Fernández lograron avanzar. La actual administración consiguió destrabar el expediente con la venia de las agroexportadoras, la Bolsa de Comercio de Rosario y los gobernadores de Santa Fe y Entre Ríos.
A ese respaldo se sumó ahora el visto bueno técnico y legal de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD). “Este aval le aporta transparencia, garantía de participación y competencia al proceso”, señalaron fuentes de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, responsable del proyecto.
Una cláusula que deja afuera a China
El visto bueno de la ONU llega en un escenario geopolítico particular, marcado por versiones sobre tensiones entre la administración Trump y Milei debido a la presión estadounidense para que Argentina tome distancia de Beijing.
El pliego aprobado incluye una cláusula que impide competir a compañías que estén directa o indirectamente controladas por agencias estatales. En los hechos, esto excluye a firmas chinas, en especial a CCCC Shanghai Dredging, subsidiaria de un conglomerado industrial del gigante asiático. El contraste es evidente: en Estados Unidos, el dragado del río Misisipi —principal vía fluvial del país— está a cargo del Cuerpo de Ingenieros del Ejército norteamericano.
Sin China en carrera, la disputa se concentraría entre tres jugadores: la belga Jan de Nul, que opera desde los años 90; DEME (Dredging Environmental and Marine Engineering); y la holandesa Boskalis, que cuenta con el respaldo político de Mauricio Macri.
Ajustes en el pliego y gestos políticos
El nuevo llamado incorpora modificaciones respecto del proceso fallido anterior. Los usuarios —principalmente agroexportadoras y empresas navales— habían objetado que las inversiones exigidas al concesionario en materia de seguridad encarecían el peaje. En esta versión, los costos vinculados a prevención, monitoreo y patrullajes serán asumidos por el Estado Nacional, que a su vez recibirá un porcentaje del canon para sostener esa logística.
Otro cambio relevante aparece en el dragado: se proyecta profundizar hasta 40 pies el canal hasta los puertos de Timbúes y anexar los brazos inferiores del río, lo que permitiría a Entre Ríos disponer de condiciones adecuadas para futuros puertos. Es un guiño directo al gobernador Rogelio Frigerio, aliado de La Libertad Avanza.
Con información de La Política Online
Publicado en lanuevacomuna.com