Durante la madrugada de este viernes, la noticia de las intensas lluvias en Bahía Blanca conmocionó a todo el país. De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), desde las 4 de la mañana se registraron precipitaciones torrenciales que, en solo cinco horas, superaron los 250 mm en distintos sectores de la ciudad. Rápidamente, la situación se tornó caótica, paralizando por completo la actividad. En este contexto, se reportaron evacuaciones en centros neonatológicos y geriátricos, mientras que el aeropuerto de Bahía Blanca debió suspender sus operaciones debido a las condiciones meteorológicas extremas. A medida que avanzaba la mañana, las lluvias mantenían su intensidad, mientras continuaba vigente la alerta roja emitida por el SMN, subrayando la gravedad del evento en curso.
El temporal que azota Bahía Blanca ya se perfila como uno de los más destructivos de los últimos años, no solo por la cantidad de agua acumulada, sino también por la magnitud de sus efectos en una de las ciudades más relevantes del país. La situación sigue en desarrollo, y las consecuencias definitivas aún son inciertas. Resulta imposible no rememorar la tragedia ocurrida el 16 de diciembre de 2023, cuando un violento temporal en Bahía Blanca dejó un saldo de 13 víctimas fatales debido a ráfagas de viento que alcanzaron los 140 km/h. Además del impacto en la ciudad, aquel fenómeno afectó extensas zonas, incluyendo el norte de la provincia de Buenos Aires, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y sus alrededores, causando cuantiosos daños materiales. La similitud de esta nueva situación con el desastre de 2023 ha despertado inquietud entre los ciudadanos y, como suele ocurrir en las redes sociales, han surgido especulaciones que comparan el panorama actual de Bahía Blanca con lo que podría suceder en otras localidades, como Necochea y Buenos Aires.
Alerta naranja en Necochea por tormentas severas y lluvias intensas
Al igual que otras localidades de la región, Necochea ha sido puesta en alerta naranja ante la llegada de un sistema de tormentas severas. Como informó el Diario Cuatro Vientos en su edición del 7 de marzo, el SMN ha advertido sobre precipitaciones intensas que podrían superar los 150 mm en ciertas zonas. Además, se prevén ráfagas de viento que podrían alcanzar o incluso superar los 90 km/h, lo que eleva el riesgo de daños en estructuras, viviendas y vehículos.
Desde las primeras horas de este viernes, ya se han registrado lluvias y tormentas de variada intensidad, que se intensificarán durante la tarde y la noche. Se prevé que las precipitaciones sean de corta duración pero de gran magnitud, permitiendo la acumulación de grandes volúmenes de agua en poco tiempo. A esto se sumarán vientos que podrían alcanzar los 70 km/h en las primeras horas del día y llegar hasta los 90 km/h con el avance de la jornada.
El informe meteorológico también indica que las precipitaciones podrían acumular entre 30 y 70 mm durante la mañana y la noche, con posibilidad de superar esa cifra en algunos sectores. Sin embargo, la principal preocupación se centra en la tarde, cuando las lluvias y tormentas severas podrían dejar hasta 150 mm de agua en determinadas zonas. Este fenómeno podría generar un alto riesgo de inundaciones repentinas y afectar la visibilidad en las rutas. Además, no se descarta la posibilidad de granizo en algunas áreas, lo que podría causar daños en edificaciones y vehículos, especialmente en zonas rurales.
Buenos Aires, en alerta ante la llegada de tormentas fuertes
Mientras tanto, la Ciudad de Buenos Aires se prepara para un viernes de condiciones climáticas adversas. Tras atravesar una ola de calor extrema, con temperaturas que no descendieron de los 30°C durante la madrugada, la capital argentina enfrentará una tarde agobiante, con sensaciones térmicas que superarán los 40°C. Sin embargo, según el meteorólogo Christian Garavaglia, entrevistado por el portal Meteored, este calor sofocante dará paso a un drástico cambio en las condiciones meteorológicas debido al ingreso de un frente frío que se aproximará en horas de la noche.

Este sistema frontal ha permanecido casi estacionario en el sur de la región Pampeana, generando tormentas y lluvias fuertes que impactaron en la madrugada a Bahía Blanca y zonas cercanas. Garavaglia destacó que lo ocurrido en Bahía Blanca en 2023, cuando ráfagas de viento de hasta 140 km/h provocaron estragos, no se repetirá en Buenos Aires en esta ocasión, ya que las tormentas previstas serán principalmente lluvias intensas y persistentes, propias de un clima tropical. Sin embargo, el mayor peligro en la capital del país radica en las fuertes ráfagas de viento, que podrían alcanzar entre 70 y 80 km/h con el avance de la noche.
Ante este panorama, la preocupación por el impacto del cambio climático se intensifica. Fenómenos meteorológicos extremos, como los que afectan actualmente a Bahía Blanca y el sur de Buenos Aires, se vuelven cada vez más frecuentes, alterando la vida cotidiana de la población. La creciente recurrencia de lluvias torrenciales, vientos huracanados y tormentas severas obliga a reflexionar sobre la necesidad de adoptar medidas para mitigar sus efectos y prevenir futuros desastres.
Con información del Servicio Meterológico Nacional
La Nueva Comuna