crossorigin="anonymous">

ACTUALIDAD

El mercado desconfía y percibe señales contradictorias en el Gobierno

La incertidumbre persiste en los mercados, mientras el Banco Central continúa perdiendo reservas y crece la dolarización de activos. La falta de definiciones en torno al nuevo régimen cambiario refuerza la percepción de que es el último obstáculo para alcanzar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en medio de posturas divergentes dentro del Gobierno.

Para el ministro de Economía, Luis Caputo, la clave es ajustar las tasas en pesos y dólares para restablecer la dinámica del carry trade, en un intento por mantener el control antes de quedar bajo la supervisión más estricta del FMI. Sin embargo, el organismo internacional mantiene su exigencia de mayor flexibilidad cambiaria y acumulación de reservas, postura que choca con la estrategia del Ejecutivo.

Deuda y financiamiento en medio de tensiones

El Tesoro logró renovar sus vencimientos gracias a un canje previo de títulos en manos del Banco Central por $2,9 billones, reduciendo así el monto final a $6,3 billones. Además, un 18% del vencimiento fue dolarizado. El Banco Nación tuvo un rol clave al aportar los fondos necesarios para evitar que quedaran pasivos sin cubrir.

El FMI, como gesto de acercamiento, permitió que Caputo mencionara una cifra en la negociación, estimada en torno a los US$20.000 millones, con el respaldo adicional de entre US$4.000 y US$5.000 millones de otros organismos multilaterales. Sin embargo, el ministro insinuó que se trataría de un único desembolso y la vocería presidencial añadió confusión al sostener que los fondos serían de libre disponibilidad. Ante estas declaraciones, el FMI aclaró que las discusiones siguen abiertas y que el volumen final del paquete será determinado por su directorio.

La vocera del organismo, Julie Kozak, explicó que las negociaciones para un nuevo programa están «muy avanzadas» y que su alcance dependerá de la decisión del consejo ejecutivo. No obstante, aseguró que se está trabajando en un «paquete considerable».

Tensiones internas y expectativa en los mercados

El presidente Javier Milei contribuyó a la incertidumbre al insistir en que el acuerdo elevará las reservas internacionales del Banco Central por encima de los US$50.000 millones, lo que permitiría avanzar en la dolarización a valor oficial. Sin embargo, las declaraciones del mandatario y las de Caputo han sido interpretadas como contradictorias, alimentando especulaciones sobre posibles diferencias internas. En particular, se menciona que el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, estaría promoviendo la flotación del peso, en contraste con la postura de Caputo.

Mientras Milei persiste en su idea de eliminar el peso y frenar la devaluación, Caputo apuesta por mantener el carry trade a la espera de la ansiada «lluvia de inversiones» o de los ingresos por exportaciones estratégicas. En tanto, el FMI no se aparta de su planteo de una apertura gradual del cepo con flotación administrada, similar a la política aplicada en la gestión de Mauricio Macri cuando Sturzenegger encabezaba el Banco Central.

El impacto en las reservas y las tasas de interés

En este contexto, el Banco Central vendió el jueves otros US$84 millones, acumulando ventas por US$1.445 millones desde el inicio de la corrida cambiaria. Las reservas internacionales cayeron US$24 millones en el día, US$1.773 millones en el mes y US$3.385 millones en lo que va del año. La velocidad de esta caída será determinante en la definición del nuevo esquema cambiario, donde Caputo enfrenta cada vez más presión.

Por su parte, la Secretaría de Finanzas incrementó en 1,5 puntos la tasa de interés para la colocación de las Lecap a corto plazo, alcanzando un rendimiento del 39,07%. La licitación volvió a reducir el plazo de la deuda a 74 días, intensificando la necesidad de renovar compromisos en el corto plazo.

Con esta estrategia, el equipo económico busca reactivar el carry trade, ofreciendo tasas en pesos que superan las del dólar. Sin embargo, la falta de confianza del mercado sigue reflejándose en las operaciones de dólar futuro, donde el contrato de abril cerró en $48,6.

El margen de maniobra de Caputo se acorta y la reciente licitación dejó en el aire la sensación de que se perdió una oportunidad para estabilizar expectativas. En los mercados, la gran incógnita es si esto anticipa un inminente salto cambiario en las próximas semanas. Mientras tanto, el Banco Central sigue siendo el principal oferente en el mercado de cambios, con exportadores retrasando liquidaciones y empresas acelerando pagos de importaciones, en un escenario de fuerte incertidumbre.

La Nueva Comuna

Deja un comentario


Soporte Wordpress por Efemosse y Alipso