El gobierno nacional decidió no extender la vigencia de la Ley 27.705, lo que deja a miles de personas sin la posibilidad de acceder a la jubilación. La especialista Luci Cavallero analiza el impacto social y económico de esta medida.
La Ley 27.705, sancionada durante el gobierno de Alberto Fernández, establecía un sistema de moratoria previsional con una duración inicial de dos años, con la opción de ser prorrogada por un período similar. Sin embargo, el Ejecutivo optó por no renovar su aplicación, lo que provocó su vencimiento el pasado 23 de marzo.
En diálogo con Nota al Pie, la doctora en ciencias sociales y activista Luci Cavallero advirtió que «la eliminación de la moratoria previsional va a generar que 7 de cada 10 hombres no se puedan jubilar y 9 de cada 10 mujeres». Además, remarcó: «A las empresas se les perdona tener trabajo no registrado, y a las personas que sufren la no registración se las penaliza impidiéndoles la jubilación».
Según explicó la especialista, «la moratoria previsional buscaba reconocer una realidad extendida en la población que, en 2004, estaba excluida del sistema». Entre las causas de esta situación, Cavallero destacó «los altos niveles de empleo no registrado, consecuencia de la precarización y desestructuración del mercado laboral».
Ante este escenario, la Comisión de Previsión y Seguridad Social de la Cámara de Diputados debatirá el 9 de abril diversas propuestas destinadas a generar alternativas para quienes no cumplen con los años de aportes requeridos para jubilarse. Una de ellas plantea la creación de un régimen que otorgue un beneficio proporcional según los años efectivamente aportados.
Las mujeres, las principales perjudicadas
Tras la expiración de la moratoria, diversos sectores advirtieron que 9 de cada 10 mujeres no podrán acceder a la jubilación debido a la falta de 30 años de aportes. Es relevante señalar que más del 76% de las trabajadoras de casas particulares están empleadas en condiciones de informalidad, lo que, sin una moratoria, les impide jubilarse.
Para Cavallero, la eliminación de este mecanismo impacta con mayor fuerza en las mujeres. Explicó que «eso las afecta mucho más porque la moratoria previsional permitía que mujeres accedan a jubilación mínima habiendo trabajado mucho tiempo en sus casas o habiendo tenido trayectorias laborales intermitentes marcadas por la sobrecarga de trabajo de cuidado».
Asimismo, vinculó esta problemática con el movimiento feminista, que «puso en primer lugar los trabajos no reconocidos, para desde ahí hacer pedagogía y decir que son trabajo, y que por eso exigen reconocimiento».
Otro punto clave que señaló la activista es el aumento de la edad jubilatoria. «Al vencerse la moratoria previsional y no renovarse, por ejemplo, las mujeres que accedan a la APUAN lo van a hacer a los 65, por lo tanto es una suba de la edad jubilatoria», sostuvo.
La moratoria y el discurso neoliberal
La referente enfatizó que «los ajustes neoliberales necesitan moralizar, es decir, considerar trabajos improductivos o invisibilizar trabajos». En este sentido, denunció que «el macrismo ha empezado a instalar la idea de que las moratorias reconocían o le regalaban jubilaciones a la gente, cuando eso no es así».
Según Cavallero, estos discursos han calado profundo en la sociedad y «la ultraderecha lo exacerbó». Para la activista, «tiene un particular ensañamiento con marcar que los trabajos feminizados son improductivos, y me parece que eso está totalmente vinculado».
Respecto al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, advirtió que «la vinculación con el Fondo Monetario Internacional y la baja de las moratorias es muy íntima». Explicó que «el fondo en muchos países ha exigido bajar el gasto previsional como parte de los ajustes estructurales a los que vienen asociados sus programas».
Sobre la situación de Argentina, destacó que «es particular porque desde el 2018, con la vuelta del Fondo Monetario en el gobierno de Macri, una de las principales demandas fue que se terminen las moratorias previsionales y bajar drásticamente el gasto previsional del presupuesto».
Jubilación y moratoria en cifras
El sistema previsional argentino establece dos requisitos fundamentales para acceder a una jubilación: la edad jubilatoria (60 años para las mujeres y 65 para los hombres) y haber acumulado 30 años de aportes. Para quienes no cumplían con esta última condición, la moratoria permitía regularizar los años faltantes mediante un plan de pagos, cuyo costo se descontaba del haber jubilatorio.
Para Cavallero, «todas esas realidades laborales marcadas por la no registración, por el trabajo doméstico, por el trabajo comunitario, tenían la posibilidad de pagar los aportes que le faltaran, no era un regalo para nada».
Según datos de Chequeado, el sistema previsional cuenta con 7,2 millones de jubilaciones y pensiones (lo que no equivale al número total de jubilados, ya que una misma persona puede recibir más de un beneficio). De este total, el 59,5% (4,3 millones) fueron obtenidas a través de una moratoria.
Asimismo, el Boletín Estadístico de Seguridad Social (BESS) de la ANSES indica que desde 2005 hasta la actualidad, el número de jubilaciones y pensiones aumentó un 130%, pasando de 3,1 millones a 7,2 millones en septiembre de 2024.
¿Qué es la PUAM?
La Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) es un programa destinado a personas mayores de 65 años que no cumplen con los 30 años de aportes requeridos para acceder a una jubilación ordinaria. Su monto equivale al 80% de una jubilación mínima y se actualiza conforme a la Ley de Movilidad.
Entre los requisitos para acceder a la PUAM, se establece que el solicitante debe tener 65 años o más, ser argentino o naturalizado con al menos 10 años de residencia en el país, y no percibir ni tener derecho a ninguna jubilación o pensión de organismos nacionales, provinciales, municipales o de cajas previsionales.
Según la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), en marzo el Gobierno aprobó un incremento del 2,21% en jubilaciones, pensiones y asignaciones. De esta manera, quienes perciban la jubilación mínima, sumado a un bono de $70.000, recibirán $349.121,71. Esto significa que quedarán apenas $15.000 por encima de la línea de pobreza para un adulto, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Más allá de los proyectos en discusión, Cavallero advirtió que «esto va a exigir mucha lucha y mucha organización». Y concluyó: «Ahora estamos en una etapa mucho más difícil porque tenemos un gobierno dispuesto a reprimir, dispuesto a hacer pasar por situaciones de extrema crueldad a los jubilados. Además de tener propuestas, tenemos que ayudar y apoyar fuertemente la lucha».
La Nueva Comuna