Balance de empresarios: Decepción en Angola con la misión comercial argentina
Capital Federal – Argentina puede ofrecerle a Angola el conocimiento en muchos años de desarrollo en temas agrícolas para cooperar con la producción alimentaria», había dicho el canciller Héctor Timerman el lunes pasado tras reunirse con su par angoleño. Sin embargo, sus diplomáticas palabras chocaron contra la realidad un día después cuando se reunió la comitiva de 360 empresarios nacionales – encabezada por el secretario de Comercio Guillermo Moreno – con colegas angoleños en un foro comercial bilateral.
Es que en realidad el grupo de empresarios argentinos, que estaba integrado en su mayoría por directores de pymes, tenía sólo una cosa en mente. Olieron la posibilidad de hacer negocios en un país que crece (7,3 % en 2011) tras una guerra de 30 años. Cuando pusieron pie en Luanda, Moreno lanzó una simple arenga: «A vender».
A eso habían ido hasta el país africano y así lo percibieron los dueños de casa.
Por ejemplo, Domingos Felipe, empresario agrícola, confesó a la agencia angoleña de prensa que pretendía encontrar personas interesadas en hacer negocios trayendo conocimiento pero vio como único objetivo fundamental de los argentinos vender sus productos y aclaró que esa no era la misión del foro . «No encontré personas interesadas en hacer el tipo de sociedades que esperaba», selló el empresario agrícola.
En la misma línea, M`tume de Lemos, otro empresario angoleño, consideró bueno el encuentro pero opinó que los argentinos quisieron vender mercancía que ya tenían en vez de aprovechar la carencia de algunos productos en Angola, «principalmente en la rama agroalimentaria y de la construcción». De hecho, aceptó que le gustaría poder realizar una sociedad en el sector agroalimentario, de construcción, de servicios y petrolífero. Y remató comentando que había empresas ligadas al sector del petróleo pero que vendían equipamientos para prestación de servicios, mientras que su intención era hacer una sociedad para que se puedan prestar esos servicios en Angola.
Por su parte, Guillermo Moreno volvió contento. «Es un logro de enorme potencial para la industria argentina, tanto para las pymes como para las grandes empresas. Muestra un gran relacionamiento, de mucho éxito entre nuestros países», sostuvo.
Finalmente, empresarios argentinos y angoleños se conocieron. Y también percibieron que tenían distintas expectativas. Así se pudo leer en la revista angoleña Africa21 que sintetizó el encuentro bilateral con un título: «Empresarios argentinos quieren vender y los angoleños quieren hacer sociedades».