En una entrevista reciente con Canal E, Oscar Verón, capitán fluvial y delegado de ATE Vías Navegables, sostuvo que el término «hidrovía» es un concepto erróneamente utilizado que encubre una estrategia económica perjudicial para los ríos argentinos.
Según Verón, esta llamada «hidrovía» no es más que una excusa para explotar los recursos de los ríos Paraguay, Paraná y Uruguay, sin contemplar los impactos ambientales que ello genera. «La hidrovía es un tema economicista que fue inventado hace años», enfatizó, remarcando la falta de sensibilidad ecológica en su aplicación.
La cesión a las corporaciones extranjeras
Verón no dudó en calificar las concesiones otorgadas en los años 90 como una entrega de la soberanía sobre los ríos a empresas multinacionales. Además, recordó cómo en aquella década se privatizaron las tareas de dragado y señalización, quedando en manos de compañías belgas y chinas.
«Nosotros hicimos todo, el trabajo lo hicieron los argentinos, pero la guita se la llevaron ellos», expresó, visibilizando la indignación de los trabajadores nacionales al ver cómo su esfuerzo era aprovechado por empresas extranjeras.
Si bien algunos sostienen que Argentina no cuenta con los medios necesarios para hacerse cargo del dragado y la señalización de sus ríos, Verón desmintió categóricamente esa afirmación. «Es una forma de minimizar los recursos que tenemos», afirmó.
Soberanía y geopolítica: El impacto del Canal Magdalena
Uno de los puntos más críticos de la entrevista fue la advertencia sobre un reciente acuerdo entre Argentina y Uruguay. Verón señaló los riesgos de este convenio, que habilita a Uruguay a dragar su puerto hasta los 14 metros de profundidad, lo que le otorga una ventaja estratégica sobre las rutas fluviales que Argentina necesita para su comercio.
«Nosotros dependemos de las autorizaciones de la autoridad del puerto de Montevideo», advirtió, subrayando cómo esta situación compromete la soberanía argentina sobre sus propias vías navegables.
El Memorándum con Estados Unidos
Otro punto clave abordado por Verón fue el acuerdo firmado entre Argentina y Estados Unidos, mediante el cual el Cuerpo de Ingenieros Militares de EE. UU. intervendría en la gestión de los puertos y las cuencas hídricas del país. Según el entrevistado, este pacto tiene profundas implicancias políticas y geoestratégicas, vinculadas a la influencia de la OTAN y a los intereses internacionales sobre los recursos naturales argentinos.
«Todo esto es una obediencia debida de este gobierno a Estados Unidos», sentenció Verón, alertando sobre la pérdida de autonomía nacional.
La defensa del Estado Nacional
Finalmente, Verón hizo hincapié en el desmantelamiento de estructuras clave del Estado, como la Administración General de Puertos (AGP), que en su momento fue disuelta y luego reactivada de manera apresurada y caótica.
«Este gobierno ha hecho las cosas mal, mal hechas, apresurados», concluyó con firmeza, defendiendo la necesidad de preservar la soberanía y el trabajo nacional en los ríos argentinos.
La Nueva Comuna