Bachelet logró un abultado triunfo para volver a la presidencia chilena
La representante de los sectores progresistas dijo en su primer discurso como electa que «tenemos las condiciones para llevar a cabo los cambios necesarios». Elección sin inconvenientes salvo algún incidente menor.
La progresista Michelle Bachelet se convirtió en la nueva presidenta de Chile –la primera en la historia del país en ser elegida para un segundo período–, al apabullar ayer a la derechista Evelyn Matthei. Logró un 62,18% de los votos contra un 37,81% de la postulante del oficialismo. Sin embargo, el dato más notable de la jornada llegó de mano de los ausentes (ver aparte). Sólo fueron a votar unos seis puntos porcentuales menos que en la primera vuelta.
Tras agradecer el triunfo a sus partidarios en un acto realizado a casi dos manzanas del Palacio de La Moneda, sede del Ejecutivo, la presidenta electa dijo que «hoy abrimos una nueva etapa (…) Debemos marcar un nuevo destino y estoy al servicio de ustedes compatriotas», señaló. «En este tiempo Chile se ha mirado a sí mismo y ha decidido que es momento de iniciar transformaciones de fondo. La victoria de esta jornada es un sueño colectivo que triunfa», agregó.
«Ahora llegó la hora de tomarse un descanso» le había dicho horas antes el presidente Sebastián Piñera cuando la llamó para felicitarla. «Lo espero mañana (por hoy) en mi casa, para desayunar», fue la inesperada respuesta de la ganadora. En el oficialismo, la derrota fue lamentada y aceptada. «Hay que saber perder, queremos desearle lo mejor del mundo a Bachelet y ponernos a su disposición», reaccionó la senadora Lily Pérez, de Renovación Nacional. «Está claro, ella ganó y la felicito», fue la lacónica reacción de Matthei (ver aparte). Bachelet, que contará con mayoría absoluta en ambas cámaras del Congreso, encaró la elección prometiendo una reforma constitucional y otorgar educación gratuita en la educación superior.
En una jornada sin tensiones, y con la paz ciudadana alterada sólo y brevemente por una serie de escupitajos e insultos que una mujer le destinó al ex candidato ultra conservador Pablo Longueira, los chilenos aguardaron el escrutinio más con la curiosidad de saber cuán alto había sido el índice de ausentismo que por conocer el resultado exacto de una elección en la que, desde el fin de la primera vuelta del 17 de noviembre, estaba cantado que Bachelet sería la cómoda ganadora. Por primera vez desde la reinstitucionalización del país, en 1990, no fue necesario prorrogar el horario de cierre de las mesas de votación. A las seis en punto de la tarde hacia rato ya que no había ciudadanos para cumplir con el ritual democrático.
Sólo 20 minutos después del cierre oficial de los comicios, el Servicio Electoral daba a conocer los primeros números de un conjunto de mesas del selecto barrio de Apoquindo, donde sobre un 0,11% del padrón nacional Bachelet ya aparecía con el 59% de los votos, un porcentaje del cual nunca cayó durante todo el conteo. El padre de la derrotada, el general retirado Fernando Matthei –ex miembro de la Junta Militar de la dictadura–, ya había admitido durante la mañana que su hija sólo podía ganar «por milagro». El militar explicó la derrota no como una caída de la derecha sino como producto del abandono en el que la dirigencia había dejado a «Evelyn, que no ha estado sola sino entera y absolutamente sola».
A la misma hora se conocía el resultado de una votación simbólica de casi 5000 de los centenares de miles de chilenos residentes en el exterior. Bachelet obtuvo el 79,9% de los votos llegados a través de una plataforma tecnológica elaborada con medidas de seguridad estrictas, para asegurarse de que los votos procedían efectivamente del exterior.
En una primera reacción, el presidente Piñera prometió «lealtad» a la vencedora, y el empresario Andrónico Luksic, uno de los más poderosos del país, dijo que no le preocupaba el resultado. Lo que el dueño de Canal 13 de Santiago quiso decir es que «nunca existió ninguna supuesta preocupación sobre el futuro de las inversiones privadas». El empresario agregó que «ya la conocemos a Bachelet, no hay motivos para preocuparse, hay que seguir haciendo las cosas bien. Hay que tomar el deseo de la ciudadanía de que cambien algunas cosas y de que se mejoren otras», señaló en discrepancia con el empresario naviero Sven Von Appen, que horas antes había amenazado con «traer a otro Pinochet si Bachelet hace un mal manejo de la economía».
Cristina
Felicitaciones. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner felicitó anoche telefónicamente a la electa mandataria chilena Michelle Bachelet por el resultado electoral obtenido en los comicios que se desarrollaron en
el vecino país.
