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LA ERA MILEI

Caso Thiago: durísima crítica a la “doctrina Chocobar recargada” que alienta el uso letal por parte de la policía

La Comisión Provincial por la Memoria (CPM) cuestionó con dureza a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, por su respaldo al accionar del policía que terminó con la vida de Thiago Correa, un niño de 7 años, alcanzado por una bala perdida mientras esperaba el colectivo con su padre en La Matanza.

En un comunicado titulado “Esa cruel celebración de la muerte”, el organismo advirtió sobre la peligrosidad del discurso oficial que avala la portación y el uso del arma reglamentaria incluso fuera de servicio, lo que —señalan— configura un clima de total permisividad para el accionar violento por parte de las fuerzas.

«Las muertes provocadas por el Estado a través de sus agentes —y más aún la de un niño— deberían generar una revisión profunda de los protocolos de uso de armas y un debate serio sobre las políticas de seguridad que naturalizan la violencia institucional, en lugar de justificarlas con discursos demagógicos o defensas corporativas», señala el texto.

Bullrich había declarado que “uno de ellos murió en la legítima defensa que realizó Facundo Aguilar Fajardo en el cumplimiento de su deber como integrante de la Policía Federal Argentina, porque son ellos los que generaron la acción delictiva”, palabras que para la CPM forman parte de una retórica peligrosa que envalentona a efectivos policiales y banaliza las consecuencias fatales de su accionar.

El fiscal de la causa, Diego Rulli, mantuvo detenido a Aguilar Fajardo e imputado por “exceso en la legítima defensa”, mientras se acumulan pruebas que complican su situación: los disparos impactaron en la espalda de las víctimas y el arma de los presuntos asaltantes no estaba en condiciones de ser disparada.

Desde la CPM sostienen que este tipo de declaraciones forman parte de una versión endurecida de la “doctrina Chocobar”, que, lejos de brindar soluciones, habilita el uso indiscriminado de la violencia y coloca a agentes mal pagos, sobrecargados y muchas veces sin preparación, en una lógica de confrontación directa, donde se sienten legitimados a actuar por encima de la ley.

La ministra, aseguran, “promueve una idea de orden basada en el miedo y la represión” mientras deja a los efectivos librados a su suerte cuando enfrentan consecuencias judiciales. Lo sucedido con Luis Chocobar —que fue condenado y luego apartado de la fuerza, sobreviviendo hoy como vendedor ambulante— es un antecedente directo del abandono que denuncian desde las propias fuerzas de seguridad.

Los hechos
El oficial Facundo Aguilar, de 21 años, fue abordado en el cruce de Crovara y Madrid por cuatro personas presuntamente con intenciones de robo. Estaba de civil y fuera de servicio, pero usó su arma reglamentaria y disparó más de diez veces, según testigos.

Producto de la balacera, Brandon Corpus (18) murió por seis impactos de bala; otros dos jóvenes resultaron gravemente heridos y un cuarto permanece prófugo. Pero el saldo más trágico fue la muerte de Thiago, quien ni siquiera formaba parte del hecho y recibió un disparo mientras esperaba el colectivo.

La CPM volvió a reclamar una revisión urgente de los criterios de portación y uso del armamento por parte de las fuerzas, y apuntó contra el relato oficial que, en lugar de convocar a la responsabilidad del Estado, “instala la figura del policía justiciero, convierte las calles en zonas de guerra y expone tanto a la ciudadanía como a los propios agentes a una lógica de violencia sin retorno”.

La Nueva Comuna

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