El pliego de Villaverde, la “narcosenadora”, a punto de ser rechazado
La comisión de Asuntos Constitucionales se convirtió en el escenario de una disputa intensa. Sin gritos ni desbordes, pero con una tensión evidente, la oposición expuso sus argumentos para rechazar el pliego de la senadora electa por La Libertad Avanza, Lorena Villaverde (Río Negro), señalada por sus vínculos con causas de narcotráfico en los Estados Unidos. Del otro lado, los representantes libertarios —junto a algunos aliados— contraatacaron con impugnaciones improvisadas y repletas de chicanas dirigidas contra los pliegos de los peronistas Martín Soria (Río Negro) y Jorge Milton Capitanich (Chaco). Todo quedó plasmado en un dictamen adverso a Villaverde que deberá definirse el próximo 28 de noviembre, durante la sesión de jura.
El rechazo reunió las firmas de los ocho integrantes de Unión por la Patria, del radical Pablo Blanco, de la larretista Guadalupe Tagliaferri, de la cordobesa Alejandra Vigo y, sorpresivamente para varios, del salteño Juan Carlos Romero, habitual acompañante del oficialismo libertario. Las once rúbricas constituyen un dictamen de mayoría que será tratado en primer término.
Además, se emitió otro dictamen de mayoría referido al conjunto de los 23 senadores y senadoras electas.
El oficialismo, molesto por el revés, buscó tensar la cuerda insinuando que avanzaría con un dictamen contrario a los pliegos de Soria y Capitanich. La jugada tiene sabor a maniobra de último momento, dado que esas impugnaciones ingresaron recién este miércoles. Las que afectan a Villaverde, en cambio, ya estaban en análisis desde hace varios días en la comisión presidida por Vigo, esposa del exgobernador cordobés Juan Schiaretti.
El contraofensiva libertaria estuvo encabezada por el riojano Juan Carlos Pagotto, quien no solo anticipó las impugnaciones contra Soria y Capitanich, sino que desplegó una compleja defensa del pliego de Villaverde. A su lado, el cordobés Luis Juez reforzaba el planteo apelando a tecnicismos penales y acusando que todo responde a “titulares periodísticos sin fundamento jurídico”, pese a que su propia trayectoria política estuvo marcada por denuncias sostenidas justamente en recortes de diarios.
La peronista riojana Florencia López fue tajante al calificar como “un bochorno que, sobre la hora y en un intento desesperado por salvar la narcopolítica y a una narcosenadora, pretendan ingresar expedientes que sólo buscan enturbiar la reunión”. López detalló punto por punto los lazos de Villaverde con el empresario Federico “Fred” Machado —extraditado a Estados Unidos por narcotráfico y lavado— y también con su primo Claudio Cicarelli: “pasó de ser profesor de básquet a multimillonario. Ahora es un empresario de la minería, las tierras raras, la energía… Lo mismo que decía Espert, que era asesor de la minería. El vínculo con el narcotráfico está probado”, afirmó.
El jefe del bloque de UxP, José Mayans, recordó el antecedente del diputado José Luis Espert, conectado a Machado por “recibir fondos de una minera del acusado por narcotráfico, y esa minera acusada de lavado de dinero por 600 millones de dólares en Estados Unidos”. Señaló también que Espert negó los aportes “hasta que la evidencia lo tapó”. Y sobre Villaverde fue categórico: “ha comprado una banca y no podemos permitir que una persona con relación directa con el narcotráfico esté acá sentada”.
Luego intervino Romero, quien subrayó la “manifiesta gravedad creciente que tiene el narcotráfico en la Argentina” y diferenció “acusaciones políticas” de haber estado frente a la justicia penal estadounidense. Remarcó que el caso de Villaverde involucró venta de droga y que recibió una pena reducida por admitir su culpabilidad y aportar información: incluso “por ser una informante se le borraron los antecedentes en la justicia norteamericana”. Sus palabras terminaron de sellar el clima: el rechazo a Villaverde estaba encaminado.
Sobre Capitanich, Romero señaló que puede ser criticado por su cercanía al clan Sena, “pero esos son errores políticos que la ciudadanía castigó en las urnas. No veo causal que le impida asumir”.
La neuquina Silvia Sapag planteó que aún se está a tiempo de evitar que “alguien con problemas vinculados al narcotráfico ocupe una banca en el Senado. Ya tiene dos condenas en Estados Unidos y una particular facilidad para relacionarse con ese mundo”, sostuvo.
Rechazó además la idea de esperar una resolución judicial por encima de la potestad parlamentaria de evaluar antecedentes de los aspirantes. Para ilustrarlo citó el caso del exsenador Edgardo Kueider: “No podemos permitir que Villaverde sea avalada para que ocupe su banca y quiero que se tengan en cuenta los antecedentes y las denuncias para no otorgarle los títulos”.
Con información de El Destape
Publicado en lanuevacomuna.com