“Retenciones cero” duró apenas un suspiro
Tras el reclamo del secretario del Tesoro norteamericano por el regreso de los derechos de exportación, las cerealeras aceleraron la liquidación y se esfumó la medida.
En menos de un día desde que Economía lanzó la iniciativa desesperada para hacerse de dólares, las grandes exportadoras liquidaron hasta 7.000 millones de dólares y las retenciones volvieron a escena. “Estamos trabajando con el gobierno argentino para poner fin a las exenciones fiscales para los productores de materias primas que conviertan divisas”, señaló Scott Bessent en un comunicado, dejando aún más clara la intervención de la administración de Donald Trump en la política argentina. La orden llegó inmediatamente después de la reunión en la que Javier Milei exhibió subordinación ante su par estadounidense, y antes incluso de la firma del swap. El libreto, con protagonistas repetidos, ya se había visto durante la gestión de Mauricio Macri.
“Arca informa que se ha alcanzado la registración del cupo de siete mil millones de dólares previsto por el decreto 682/2025, por lo que se ha dado de baja la opción de registración de las Declaraciones Juradas de Venta al Exterior (DJVE) que se encuentren amparadas por el beneficio del citado decreto. A partir de ahora, solo podrán registrarse DJVE bajo el esquema vigente anterior al decreto 682/2025”, comunicó el organismo a través de sus redes.
Mientras tanto, el oficialismo celebraba la firma del acuerdo de “no salvataje” por 20.000 millones de dólares, otro capítulo de endeudamiento cuyo objetivo es, según Bessent, “evitar la volatilidad”, más que impulsar el desarrollo productivo. Como advertía Néstor Kirchner: “los muertos no pagan”. Su prioridad había sido crecer para poder pagar. El interrogante ahora es con qué recursos se afrontará la nueva deuda, en un marco de crisis y con un plan económico apoyado en la especulación y la motosierra.
Las declaraciones de los funcionarios estadounidenses trajeron aire, aunque transitorio, a La Libertad Avanza. Igual de fugaz que la eliminación de retenciones. El solo anuncio de que tras las elecciones de octubre Washington exigirá reinstalar los derechos de exportación alcanzó para que las grandes cerealeras, las únicas con espalda para retener grano, se apuraran a liquidar: un día después de la quita, ingresaron 7.000 millones de dólares. El esquema excepcional fijaba como límite el 31 de octubre o hasta llegar a esa suma récord por la magnitud y velocidad del movimiento.
“Normalmente en octubre se liquidan en promedio 1.700 millones de dólares, estamos hablando de cuatro veces más ese número”, explicó el analista Javier Preciado Patiño. El “plan llegar” de Milei quedó a la vista.
El retorno de las retenciones tiene implicancias dobles:
Para EE.UU.: asegura divisas frescas para la Argentina y protege a sus propios productores. “En la pulseada comercial entre China y EE.UU, el gigante asiático le dijo a Trump que si sigue tensando la cosa no le va a comprar más soja. La medida que tomó Argentina, en este sentido, complica a EE.UU porque le facilita a China la compra del grano. Por eso la orden y reacción de Trump con este tema”, analizó Preciado Patiño.
Para Argentina: contribuye a frenar la escalada de precios internos y el aumento de costos en dólares para la producción, aunque sin impacto positivo en los salarios. No sorprende que entidades como la Sociedad Rural y cámaras cerealeras reaccionaran con fastidio: su objetivo era llegar al “0 para siempre”.
La remake de Macri
La frase de Bessent suena menos novedosa si se repasa lo ocurrido en 2018. Entonces, Mauricio Macri en la Casa Rosada, Christine Lagarde al frente del FMI y Luis Caputo en Finanzas. En medio de la tensión con la Mesa de Enlace, Macri rechazaba la idea de cobrar más impuestos a los exportadores: “El gobierno anterior, para mí en una política muy equivocada, e inédita porque nadie en el mundo lo hace, cobraba impuestos a todos los que exportaban”.
Un mes después de esas palabras, y con la falta de dólares generada por el propio Caputo, Macri tuvo que aceptar el “consejo” del Fondo: congeló por seis meses la baja progresiva de retenciones que apuntaba a llevar a cero. La meta: frenar la suba del dólar y juntar recursos para pagar la deuda.
La historia se repite, con los mismos nombres. Cualquier semejanza con el presente no es casualidad: es puro Caputo.
Con información de Diario 4V
Publicado en lanuevacomuna.com