Las autoridades guatemaltecas realizaron un operativo para rescatar a 160 menores, de entre 3 y 16 años, que podrían haber sido víctimas de abusos graves como violación, maltrato y matrimonios forzados. Los hechos ocurrieron en la comunidad Lev Tahor, una secta ultraortodoxa judía establecida en Guatemala desde 2013, tras haber huido de Canadá por denuncias similares. Durante los allanamientos, también se encontraron restos humanos que podrían pertenecer a un menor.
El ministro de Gobernación, Francisco Jiménez, informó en sus redes sociales que «160 niños, niñas y adolescentes fueron rescatados» en una propiedad ubicada en la aldea El Amatillo, municipio de Oratorio, departamento de Santa Rosa. Según Jiménez, los menores habrían sido víctimas de abusos cometidos por un integrante de la comunidad Lev Tahor.
Por su parte, Nancy Paiz, fiscal de la Fiscalía Contra la Trata de Personas, explicó que «85 niños ya están bajo resguardo de la Procuraduría General de la Nación (PGN)», mientras que se investiga la edad de otros adolescentes para determinar las medidas de protección adecuadas. Además, se respetó la permanencia de algunos menores con sus madres, priorizando el interés superior del niño.
Denuncias y medidas legales
El operativo se realizó tras la denuncia de cuatro menores que escaparon de la comunidad el pasado 11 de noviembre y relataron los abusos sufridos. Según las pruebas forenses, los niños fueron víctimas de trata, incluyendo matrimonios forzados y otros delitos graves. La Fiscalía solicitó órdenes de captura, allanamientos y recolección de pruebas para esclarecer los hechos.
Durante los registros, se hallaron pasaportes extranjeros, dispositivos electrónicos y osamentas humanas en cajas, lo que sugiere la presencia de cadáveres enterrados en el lugar. Un equipo del Ministerio de Defensa y la Unidad de Rescate Canino confirmó el hallazgo de lo que parece ser el cuerpo de un menor en una fosa dentro de la propiedad.
Dimas Jiménez, fiscal regional metropolitano, señaló que se sospecha que los abusos y matrimonios forzados fueron perpetrados por un miembro de Lev Tahor. Erick Eduardo Schaeffer, secretario general en funciones del Ministerio Público, aclaró que «la operación no es contra una religión o comunidad en particular, sino contra individuos acusados de delitos graves».
Una secta polémica
Lev Tahor, fundada en 1988 por el rabino Shlomo Helbrans, profesa una interpretación fundamentalista del judaísmo. Desde su creación, ha enfrentado denuncias de abuso infantil en varios países, incluidos Israel, Canadá y Estados Unidos. Tras ser expulsada de Canadá, la comunidad, compuesta por unas 70 familias, se estableció en Guatemala, donde ha tenido conflictos con las autoridades y denuncias recurrentes.
En 2014, fueron expulsados del municipio de San Juan La Laguna por tensiones con los habitantes locales. En 2016, abandonaron la capital tras un allanamiento relacionado con maltrato infantil. Actualmente, la comunidad vive aislada, en condiciones precarias, y mantiene prácticas estrictas, como el uso obligatorio de vestimentas negras que cubren completamente a mujeres y niñas.
El gobierno guatemalteco aseguró que trabajará en coordinación con la comunidad judía del país para garantizar la seguridad y el bienestar de los menores rescatados, mientras se determina su destino final bajo la supervisión de un juez de Niñez y Adolescencia.
Con información de El Mundo
Publicado en lanuevacomuna.com