
«Un discurso anti político o anti Estado, que sirve a los intereses de unos pocos»
Así lo aseguró Dilma Rousseff en el marco de la Conferencia Internacional Anticorrupción que se llevó a cabo en Brasilia, a la que asistieron más de 1500 representantes de gobiernos, empresas y la sociedad civil
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, dio un discurso durante la Conferencia Internacional Anticorrupción que se realizó ayer en Brasilia y aseguró: «Es preferible el ruido de la prensa libre al silencio sepulcral de las dictaduras». Al evento asistieron más de 1500 representantes de gobiernos, empresas y la sociedad civil.
Además, la jefa de Estado se refirió al compromiso y al ejemplo de los jóvenes: «Ellos nos muestran que el mundo que queremos será construido sólo con más transparencia y lucha contra la corrupción, con más debate y más participación». Pero advirtió no confundir «el combate a las malas prácticas con un discurso contra la política».
La primera mandataria brasileña hizo hincapié en la destinación de fondos para programas que beneficien a los sectores más postergados de la sociedad. «Cuanta mayor transparencia, mayor es la posibilidad de que el dinero público se destine a los programas que son necesarios».
Pero a la vez señaló que esto no debe mezclarse con «un discurso anti político o anti Estado, que sirve a los intereses de unos pocos» y aclaró que el Estado no debe ser el único destinatario de las movilizaciones por mayor transparencia. «El Estado no es el único foco. Otros actores también merecen el escrutinio público». En particular las empresas privadas que prestan servicios, cuya «transparencia se torna esencial para la vida de los brasileños», concluyó.