El eterno retorno del organismo que pone condiciones
La década K ha alejado al Fondo Monetario Internacional de su protagonismo en la economía nacional, y todos estos años han transcurrido sin que haya sido noticia la llegada de una misión de funcionarios del FMI para revisar las cuentas y poner sus condiciones.
No es que desde entonces el FMI haya desaparecido de la agenda nacional, pero su actuación ha estado más bien acotada a las críticas a las estadísticas de inflación y a las advertencias de «tarjeta roja» por parte de la directora del organismo, Christine Lagarde.
Sin embargo, todo indica que con el trasfondo de la campaña electoral esto está cambiando, de manera que en el futuro cercano la relación con el FMI volverá a ser un clásico de los ’80 que regresa a su viejo estrellato.
Al menos, eso es lo que se desprende de la importancia que en los comités de campaña le están dando a la nueva Asamblea Anual del FMI y del Banco Mundial, donde viajarán los principales asesores de Mauricio Macri (Frigerio-presidente del Banco Ciudad- y Sturzenegger-diputado-) y Daniel Scioli (Marangoni-titular del Banco Provincia-, Batakis-ministra provincial de Economía-,y Blejer-asesor)
Este año, la cita tendrá lugar en Limá, Perú, y la misión será entrevistarse con funcionarios de organismos internacionales y con jerarcas de bancos de inversión para transmitirles una visión optimista hacia el futuro de la Argentina.
El mensaje será que después de diciembre habrá en la Casa Rosada un presidente que se fijará el objetivo de solucionar rápidamente el conflicto con los «fondos buitre», que adoptará una actitud «market friendly» y que tratará de normalizar los flujos de dólares para inversiones.
Más allá de los nombres, lo que está claro es que la Argentina se acerca a darle un giro de 180 grados a la posición que mantuvo con el FMI desde que gobierna el kirchnerismo.
Y, acaso como hace algunos años, las cámaras de televisión volverán a apostarse en Ezeiza para registrar la llegada de cada «misión».
FUENTE: IProfesional
