La exgobernadora María Eugenia Vidal se presentará como querellante en la causa de espionaje ilegal que encabezó la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) durante el gobierno de Mauricio Macri.
El hecho de que la dirigente de Juntos por el Cambio decida participar de la causa, abre muchas interpretaciones. Una de ellas es que la ex mandataria se quiera correr del sector que asegura que el ex presidente no “tiene nada que ver” con el espionaje ilegal, como así lo aseguró el jefe porteño Horacio Rodríguez Larreta, otro de los espiados.
Sucede que la ex mandataria ya tuvo al menos otros dos episodios de tensión por ese mismo tema, cuando todavía estaba al mando de la Provincia y Macri de la Nación.
El primer foco de conflicto se dio en 2017, luego de que el gobierno de Macri habilitara a la AFI para que instale “bases” en territorio bonaerense, con el supuesto argumento de “combatir al narcotráfico”.
En ese momento, los roces se dieron con el por entonces ministro de Seguridad de la provincia, Cristian Ritondo, quien se habría enterado que los agentes de inteligencia lo estaban espiando a él y a la exgobernadora. Uno de los operadores en esa misión terminaría implicado en la causa de la red de espionaje y extorsión que concluyó con la detención de Marcelo D´Alessio.
Fue precisamente en esa causa, en 2019, cuando Vidal volvió a chocar con el expresidente Macri al enterarse de otros actos de espionaje contra su persona.
Ahora, según consta en los avances de la nueva causa sobre el espionaje ilegal que encabezó la AFI hacia dirigentes políticos, sociales y hasta miembros del a Iglesia, las actividades de monitoreo hacia la exgobernadora se habrían parado de forma abrupta en un determinado período. Si ese tiempo coincide con el último roce entre Vidal y Macri, cuando la ex mandataria le habría exigido al líder del PRO que se detuvieran las acciones en su contra, se revelaría un dato más que importante.
EL ESPIONAJE PROVINCIAL
Pero, al mismo tiempo, otra causa investiga un modus operandi similar a manos de Asuntos Internos durante el gobierno de Vidal.
La fiscal Cecilia Corfield llamó a indagatoria a Guillermo Berra, ex titular de Asuntos Internos, en el marco de una causa en la que se investigan presuntos actos de espionaje y tareas de inteligencia contra intendentes, fiscales, y policías.
La escalera de responsabilidades incluye al Procurador bonaerense Julio Contegrand y tendría terminal en la exgobernadora Vidal.
Es decir, un panorama por demás complejo para los principales rostros de Juntos por el Cambio, que se ven implicados en causas judiciales verdaderamente serias.
Algo que –se especula- también podría conducir hacia la detonación del espacio. Por ahora, Vidal no declaró sobre la causa de espionaje y tampoco defendió a Macri.
Los avances (o no) de la justicia, lo determinarán.
INOCIELO
PUBLICADO EN LANUEVACOMUNA.COM