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AMBIENTE & SALUD, EN NECOCHEA

Valiante y el recorte de PAMI: cuando la ignorancia es cómplice del ajuste

El reciente anuncio del concejal Mariano Valiante, referente de La Libertad Avanza en Necochea, justificando el recorte de más de 10.000 cápitas de afiliados de PAMI desde el Hospital Municipal “Dr. Emilio Ferreyra” hacia la Clínica Cruz Azul, expone una falta de conocimiento preocupante sobre la delicada situación del sistema de salud público local. Este artículo desglosa por qué su posición no solo es errónea, sino que además es funcional a un ajuste que perjudica a los adultos mayores y a toda la comunidad.

¿Qué significa el recorte de cápitas de PAMI?

Las cápitas representan los fondos mensuales que PAMI asigna a efectores de salud para garantizar la atención de sus afiliados. En el caso de Necochea, la transferencia de 10.000 cápitas significa un monto aproximado de 180 millones de pesos por mes, una suma vital para el sostenimiento del hospital público local.

Valiante omite decir que esos fondos permiten sostener guardias, insumos, recursos humanos y equipamiento que son fundamentales para toda la comunidad, más allá de si se usa o no cada cama todos los días. Reducir esta cuestión a un juego contable es desconocer —o peor aún, despreciar— el rol estratégico del hospital público.

El antecedente de la Clínica Regional

EL concejal parece desconocer un antecedente fundamental. La Clínica Regional, que hace años también trabajaba con cápitas de PAMI, terminó quebrando después de que la obra social se atrasara en pagos entre otras situaciones. Los retrasos provocaron recortes en la atención, despidos de personal, y un cúmulo de juicios laborales y juicios por mala praxis, algo de lo que huyen por lo general los facultativos. Los médicos socios comenzaron a retirarse progresivamente, hasta que la clínica cerró sus puertas definitivamente. Quedaron dando vueltas grupos de enfermeras y personal de servicio, sin indemnizaciones, y los viejos médicos paseando tranquilamente por la ciudad después de declararse en quiebra.

Mientras tanto, los jubilados, pensionados y discapacitados quedaron sin atención en el sector privado, y debieron recurrir al hospital público, que ya estaba desfinanciado por la pérdida de esos fondos. Este proceso de subsidio encubierto a la medicina privada a costa de debilitar la salud pública es una constante que el concejal parece no haber estudiado.

Sólo ruinas: lo que queda de la Clínica Atlántica y de la Clínica Regional

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Falacias y omisiones en el discurso de Valiante

El concejal sostiene que “priorizan la salud del paciente” y que repartir las cápitas a partes iguales entre el hospital y la clínica sería lo más lógico. Pero su discurso omite:

  • El riesgo real de que la clínica privada, con intereses económicos, no garantice la continuidad del servicio si los pagos se atrasan o disminuyen.
  • La importancia del hospital público como único garante de la atención universal, especialmente para quienes no pueden acceder a la medicina privada.
  • La ausencia de informes técnicos o auditorías recientes que avalen la capacidad actual de la Clínica Cruz Azul para absorber semejante volumen de pacientes sin afectar la calidad.
  • La contradicción en quejarse por la “vehemencia” del Ejecutivo municipal, cuando defender la salud pública es, precisamente, una obligación social y política.

La salud pública: un derecho que no se negocia

No se trata solo de números o balances contables. La salud pública es un derecho constitucional y una inversión social que asegura equidad y acceso para todos. Desfinanciar el hospital para favorecer a clínicas privadas no solo perjudica a los afiliados de PAMI, sino a toda la comunidad que depende de los servicios públicos.

Cuando el concejal Valiante asegura que “se tomó todo un día para informarse” sobre el tema, deja en evidencia su desconocimiento sobre un asunto tan sensible como la salud pública. Esa ignorancia, en un funcionario público, se transforma en complicidad con políticas de ajuste que profundizan la desigualdad y la precarización.

Un subsidio a los privados

La pregunta que subyace es simple: ¿a quién beneficia este recorte? A la comunidad, seguro que no. Desviar recursos públicos hacia instituciones privadas sin planificación, sin control y sin consenso es una política regresiva, y en este caso, cruel. Afecta a los sectores más vulnerables, nuestros adultos mayores, muchos de los cuales dependen exclusivamente del sistema público.

Lo que ocurre en Necochea con el recorte de PAMI es un laboratorio en miniatura de lo que el gobierno nacional pretende replicar a gran escala: desmontar el Estado, degradar lo público y abrirle la puerta al negocio privado con fondos del Estado.

Es imprescindible que el debate sobre la salud en Necochea se profundice, que los protagonistas se expresen porque quizás sea momento de transformar nuestro sistema de salud. No se han expresado aún ni el Círculo Médico o la Cooperativa Médica o los colegios de profesionales.

Que este grave incidente sea aprovechado para repensar el sistema de salud integral adaptado a nuestra realidad. Y antes de postularse a algún cargo, hay que ser responsable y estudiar un poco más para no cometer errores fatales, como este caso.

Alfredo Barros / LANUEVACOMUNA.COM

https://www.treslineas.com.ar/denuncian-accionistas-fundieron-clinica-regional-estafaron-familia-medico-fallecido-n-1574017.html

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