La Libertad Avanza consiguió su objetivo: teñir el mapa electoral de violeta y asegurarse el tercio legislativo que le permite blindar vetos y sostener decretos. La ola libertaria llegó incluso a la Provincia de Buenos Aires, territorio clave del panperonismo, y desarmó la estrategia de Provincias Unidas. Gobernadores golpeados, peronismo fracturado y un aval político para profundizar un programa de ajuste extremo. Causas y efectos del nuevo momento mileísta.
Una remontada que nadie anticipó
Cuando parecía políticamente agotado, Javier Milei recuperó centralidad. En las legislativas, el oficialismo no solo superó al peronismo: lo arrasó. “Les sacamos 11 puntos a todos juntos”, celebró con exageración. Con más del 40% a nivel nacional —más que en la primera vuelta de 2023— La Libertad Avanza se impuso en 16 de las 24 provincias y logró lo impensado: revertir el resultado en la Provincia de Buenos Aires, que apenas semanas atrás lo había derrotado con amplitud.
Milei interpretará esta victoria como aval para profundizar su esquema de desregulación extrema, recorte y transferencia regresiva de recursos. Con el tercio propio en Diputados, podrá sostener vetos y avanzar con DNU sin riesgo de ser frenado por el Congreso. Es el borde institucional que buscaba.
La clave bonaerense
El centro de gravedad estuvo en Buenos Aires. Entre septiembre y octubre se sumaron 467.679 votantes. Ese caudal, y algo más, fue para LLA. Con el 95% escrutado, Diego Santilli pasó de 2.723.710 votos a 3.498.207: sumó 774.497. Fuerza Patria perdió 375.261 votos. El resultado: Santilli 41,53% contra 40,84% de Jorge Taiana. Menos de un punto, pero suficiente para dar vuelta la lectura política de la elección.
El giro no puede explicarse solo por campaña: se agravó el deterioro económico y se sostuvo el dólar a costa de reservas y activos estratégicos. Hubo intervención norteamericana para contener una corrida previa al comicio. Sin mejoras materiales, el voto respondió a una mezcla de antiperonismo de larga data, cansancio y memoria del fracaso reciente.
El país violeta
CABA: Bullrich ganó por 20 puntos.
Córdoba: Roca superó a Provincias Unidas por 14 puntos.
Santa Fe: Pellegrini sacó 12 puntos a Tepp.
Mendoza: Petri casi 54%.
Entre Ríos: lista de Frigerio, 52,5%.
El peronismo retuvo Santa Cruz, La Rioja, La Pampa, San Juan, Tucumán, Catamarca y Formosa. Zamora preservó Santiago del Estero. Provincias Unidas solo ganó Corrientes. El resto quedó teñido de violeta.
LLA obtuvo 64 de las 127 bancas en disputa en Diputados y 12 de las 24 del Senado. Con los legisladores propios ya existentes y el PRO, supera holgadamente el tercio necesario para blindar vetos.
Comparaciones: entre 2015 y 2017 Cambiemos creció más en porcentaje total que LLA entre 2023 y 2025. Pero el dato fuerte es territorial: el crecimiento libertario en CABA y PBA superó por mucho al macrismo en su mejor momento. El núcleo del poder mileísta está en el AMBA urbano-popular.
Colapso de Provincias Unidas
El intento de una tercera vía quedó pulverizado: 5,12% nacional.
En PBA, Randazzo terminó quinto con 2,45%.
El esquema de gobernadores pierde peso de negociación y Milei puede cooptar aliados con bajo costo.
Peronismo en crisis
Kicillof queda obligado a revisar su apuesta estratégica. La derrota reactivó la interna con Cristina. El peronismo totalizó alrededor de 31% a nivel nacional: uno de sus pisos más bajos desde 1983. Sin liderazgo claro, vuelve el interrogante sobre cómo reconstituir identidad y representación.
El dato que los festejos ocultan: abstención récord
Participación del 66%, la más baja en democracia. Más de 12 millones de personas no votaron. La elección que Milei presenta como confirmación popular está sostenida sobre un ausentismo masivo.
El respaldo de Trump
Las elecciones ocurrieron bajo la sombra de un rescate financiero clave: alrededor de 20.000 millones de dólares del Tesoro de EE.UU. más promesas privadas. Trump encontró en Milei un aliado ideológico. El salvataje evitó una devaluación preelectoral. Qué suceda ahora depende de si ese equilibrio se sostiene o se desmorona.
Lo que viene
Con el tercio legislativo asegurado, el gobierno buscará acelerar reformas laborales, previsionales y fiscales que recortan derechos y amplían el ajuste. El principal límite ya no está en el Congreso sino en la reacción social. El respaldo electoral no implica adhesión entusiasta: buena parte del voto libertario expresó rechazo al peronismo, no aprobación al programa.
La estabilidad del experimento libertario dependerá de cuánto deterioro económico la sociedad esté dispuesta a tolerar. El “cheque en blanco” puede tener fecha de vencimiento.
Con información de El Destape
Publicado en lanuevacomuna.com