En ajedrez, el Gambito de Dama es una clásica jugada de apertura, en la que el jugador sacrifica (en apariencia) un peón para conseguir una ventaja estratégica en el desarrollo de la partida.
Cristina Fernández de Kirchner volvió a jugarla minutos después de que el TOF diera a conocer el veredicto en su contra, que tiene en la inhabilitación de por vida su razón de ser y existir.
Proscribirla para siempre para que no pueda ejercer ningún cargo público fue el objetivo central de un juicio amañado y que tenía la sentencia escrita desde el primer día. Desafiando toda la biblioteca jurídica.
Como el Tribunal Oral 2, Cristina también tenía escrita su respuesta política al fuego del «pelotón de fusilamiento» del Partido Judicial.
Le apuntó al autor intelectual y sostenedor financiero de la ficción judicial, Héctor Magnetto, y disparó la bala de plata: «No voy a ser candidata a presidenta ni a senadora, ni a nada en 2023. Termino mi mandato y me voy a mi casa», desenfundó.
En su primera movida política, minutos después de que el TOF 2 había hecho público lo que era archisabido, Cristina sacrificó el «peón» de su candidatura y volvió a dominar estratégicamente la partida.
Magnetto y sus alfiles Gorini, Giménez Uriburu (el Dibu del country) y Basso le dieron a Cristina la llave para reconfigurar y repotenciar su liderazgo que hasta hoy la colocaba a la cabeza en todas las encuestas del ‘23.
Y así como el General Perón construyó políticamente gracias al absurdo decreto-ley 4161 puesto en vigencia por la nefasta Revolución Libertadora el 5 de marzo de 1956 (prohibía nombrar a Perón y Evita y la palabra peronismo), el fallo de ayer le permitirá a Cristina reversionar en el siglo XXI la épica de la Resistencia peronista.
Imposible saber cuáles serán las próximas jugadas. Las variantes son múltiples, incluido hasta un hipotético y lejano indulto.
Lo único cierto es que Cristina movió primero y el peronismo, el progresismo y el oficialismo (las tres versiones que explican su liderazgo), de manera monolítica, se alinearon para decir basta. El límite está trazado.
Si vienen por ella, vienen por todos.
El Argentino
Publicado en lanuevacomuna.com