En esta entrevista con Semanario Parlamentario, el senador se explaya sobre los desafíos de su partido y de la oposición en general, los inconvenientes del oficialismo y, en detalle, aborda el recorte de fondos coparticipables a los municipios e indica que sería un «error político desfinanciar a los municipios».
– ¿Cómo explica un radical como usted el 54 % obtenido por Cristina Fernández de Kirchner?
– No debemos negarle fortaleza a un Gobierno que va por 12 años de gestión. Hay cosas que la sociedad ha valorado y creo no equivocarme si enumero la Asignación Universal por Hijo y la reforma al sistema previsional como hechos positivos del Gobierno. También está el éxito hasta aquí de ésta, diría, «economía de consumo», que no es lo mismo que un modelo productivo de crecimiento sustentable en el tiempo.
– ¿Y el de Daniel Scioli en la Provincia?
– Es más difícil de visualizar la fortaleza en la gestión concreta, entiendo que lo de Scioli es su perfil conciliador, dialoguista, engarzado con ese gesto de estar poniendo todo su esfuerzo para mejorar las cosas, pero digamos es más una construcción que una realidad.
– ¿Eso solamente?
– Mire, yo soy oficialista en Tandil y no he escuchado, en estos ocho años de Gobierno, a muchos dirigentes del FpV-PJ hablar bien de la gestión de Daniel Scioli, no sé si es que el periodismo no pregunta o que los dirigentes no hablan. Así que creo que he dicho mucho…
– ¿Me refería a si eran fortalezas del oficialismo solamente o hubo algún error opositor?
– Los opositores no fuimos capaces de presentar una alternativa real a la oferta del oficialismo, nosotros hicimos un intento que terminó siendo la segunda fuerza en la Provincia, aunque lejos estuvimos de experimentar una alianza exitosa.
– ¿Y ahora cómo andan las cosas?
– Ahora el kirchnerismo se está menemizando, nosotros tenemos que aprender de nuestros propios errores y no terminar construyendo una nueva alianza como en el ’99. Pero tenemos la responsabilidad de presentar un proyecto político alternativo por el bien de la democracia, y esto implica atravesar la frontera de la UCR.
– No parece una tarea sencilla
– No, no es sencillo; si bien el radicalismo ha mostrado vocación frentista para ofrecer alternativas reales, estas propuestas deben realizarse sobre una verdadera recuperación partidaria. Primero el partido debe fortalecerse política y electoralmente, y en una segunda instancia trabajar programas comunes con otras expresiones…
– Más difícil resulta si pensamos en un oficialismo bifronte o polifronte como ocurre en el distrito bonaerense.
– No resulta novedosa esta cuestión, es una característica del peronismo, ahora son todos kirchneristas, pero son casi todos los mismos actores que eran menemistas. La característica particular del actual enfrentamiento es que la interna oficial, la interna del FpV, deja a la Provincia sin rumbo. ¿Cuál es la política sobre un tema tan sensible como la inseguridad? Lo que dice Casal, Scioli o lo que dice Mariotto o Massa, por nombrar algunos de los actores.
– ¿Ahora se alienta, desde el propio FpV-PJ, la idea de avanzar en una intervención del SPB?
– Si parece que el vicegobernador visitó una cárcel y descubrió un montón de cosas, lo cierto es que no descubrió nada. Basta con revisar los archivos legislativos para ver los proyectos de declaraciones y solicitud de informes presentados por la bancada de la UCR. Hay denuncias planteadas en la Comisión de la Memoria e investigaciones de organismos internacionales pidiéndole a la Provincia que modifique sustancialmente el Servicio Penitenciario y la condición en la que se encuentran los internos o detenidos. Resulta, si ustedes quieren, más interesante periodísticamente que sea el propio oficialismo el que plantee este tema, pero eso no significa que la oposición no venga señalando desde hace tiempo esta grave situación.
Gestión
– ¿Otra vez aparecen recortes a la coparticipación municipal?
– Sí, con la paradoja que el único nivel del Estado, que no tiene obligación constitucional de sostener la educación es el único que en la provincia de Buenos Aires está resignando recursos para sostener el fondo de financiamiento educativo.
– ¿Podría explicar un poco más?
– La Provincia aporta una parte de la masa de recursos coparticipables, que de no mediar la Ley de Financiamiento Educativo los percibiría como de libre disponibilidad, en cambio recibe un importe mayor al que aporta pero con afectación específica para ser invertidos en Educación.
– ¿Qué fue lo que pasó?
– La puesta en vigencia de ésta ley no fue prevista por el Poder Ejecutivo Nacional en el Presupuesto nacional para el 2012, sino que fue una modificación instrumentada por los bloques del FpV, tanto en Diputados como Senadores, y el Ministerio de Economía provincial no advirtió a los municipios del recorte que se generó posteriormente.
– ¿Conclusión?
– Los 135 municipios dejan de percibir 913 millones de pesos, es decir el 16,14 % de los 5.670 millones de pesos que se afectan de la provincia de Buenos Aires.
– ¿Entonces?
– Esto impacta en los 135 municipios, por lo tanto acá hay algunas cuestiones, en principio, para analizar.
– ¿Cuáles, por caso?
– La Ley de Financiamiento Educativo buscaba alcanzar una inversión en educación equivalente al 6 % del PBI. Cuestión con la que creo debemos coincidir todos. Pero, resulta injusto que el único nivel del Estado que no está obligado a este financiamiento sea, en la Provincia, el único que resigne recursos para este fin. También creo injusto que los vecinos de cada municipio resignen servicios prestados por, según mi criterio, el nivel más eficiente del Estado, para sostener niveles de inversión prestados por los niveles superiores.
En realidad este tipo de decisiones se suma al verdadero modelo político hoy vigente en la Argentina, para el cual el Gobierno de la provincia de Buenos Aires termina siendo funcional a un modelo K de concentración y dependencia, que comienza en lo económico y como consecuencia termina en lo político.
– ¿Se traducen estas decisiones en calidad educativa?
– Lamentablemente estamos muy lejos de obtener los resultados que se habían propuesto. En teoría, en el 2010, el 30% de la matrícula escolar de todas las provincias, también la de Buenos Aires, debía estar concurriendo a jornada extendida o doble escolaridad. En realidad, de una matrícula cercana a los cinco millones de alumnos, menos de cien mil tiene jornada extendida. Saquen ustedes el porcentaje.
– ¿Este era el único objetivo qué planteaban?
– También debería existir un banco para la totalidad de los chicos de cinco años en un Jardín de Infantes, y porcentajes crecientes de cobertura para los de cuatro y tres. Sin embargo, todos sabemos que eso hoy no existe en la Provincia, todos los años colas y colas de padres para intentar un ingreso para sus hijos. Podría seguir analizando cada uno de los diez objetivos que estaban planteados en la Ley, pero me parece que da para otro debate. Está claro el incumplimiento de los objetivos y reitero mi observación de la injusticia que el nivel más eficiente termine solventando ineficiencias de los gobiernos provinciales y nacionales.
– ¿Cuál es la propuesta de la UCR, dadas las circunstancias?
– Nosotros hemos planteado proyectos tanto en Senadores como en Diputados, vía un aumento del nivel de endeudamiento para obtener desde el punto de vista financiero los recursos, como la reasignación de partidas de los 37mil millones no coparticipables que maneja la provincia de Buenos Aires, destinando el dos y medio por ciento para solucionar el problema que se le ha generado a los municipios.
– ¿Por qué la Provincia resignaría ese 2,5 % no coparticipable?
– La Provincia tiene una clara responsabilidad en todo, esto se produce después que todos los municipios hicieron sus cálculos de recursos y presupuesto de gastos y fueron aprobados, con el informe que el propio Ministerio de Economía le envió. Dos meses después, la Nación y la Provincia cambian los números, cuando ya la mayoría de los municipios había hasta cerrado negociaciones salariales con los gremios.
– ¿No parece muy convincente?
– No se debe desfinanciar el sistema municipal, sería una muy mala política de Scioli. La mayor eficiencia en el gasto público se logra a nivel municipal, mientras la Provincia gasta en auspicios de recitales sumas siderales, los municipios invierten en verdaderos programas de desarrollo social.
Partidarias
– ¿Cómo cree que debe desarrollarse la redefinición histórica del radicalismo hoy?
– El mensaje final que Raúl Alfonsín nos deja, es su convocatoria a construir una nueva Argentina, donde la libertad y la igualdad sean preceptos generadores de esa nueva Nación, basada en una democracia solidaria, participativa, pero a su vez eficaz, que debe ser capaz de generar un Estado moderno que dé respuestas a los problemas de la gente. Con el pluralismo como valor fundante, pero también como procedimiento para la toma de decisiones. En este sentido, los radicales debemos ponernos a trabajar por esos postulados, con compromiso doctrinario, despojados de toda arrogancia y de todo prejuicio.
– ¿Pero lo cierto es qué Raúl Alfonsín hace tres años ya no está?
– La desaparición física de un líder de las características de Alfonsín genera para la UCR una doble carga, la generación de una estrategia que reemplace ese liderazgo indudable que tenía sobre el radicalismo y reponernos de la crisis que como partido atravesamos, al igual que todo el sistema de partidos en la Argentina.
Alfonsín también planteaba con contundencia que las crisis no eran sólo un obstáculo. Decía que son la oportunidad de discriminar y decidir entre distintas alternativas, que llevan en sí mismas la potencialidad del cambio y la posibilidad de recuperar la iniciativa y la capacidad de invención colectiva.
– ¿Y entonces?…
– En este sentido, el mejor homenaje para Raúl será que los militantes y dirigentes radicales revisemos y discutamos estas ideas, para que conjuntamente con otras fuerzas afines y propias del radicalismo, elaboraremos un programa que sirva para ofrecerle a nuestro pueblo una alternativa de poder en el 2015.
– ¿Pero más allá de lo importante están las cosas urgentes?
– Sí, lo primero que aparece en lo partidario es la elección de las nuevas autoridades. Delegados al Comité Nacional, los delegados al Comité de la provincia de Buenos Aires, Convencionales nacionales y provinciales y las autoridades de los comités de distrito. Espero que seamos capaces de generar una lista de consenso para los niveles nacionales y provinciales. Lo planteo como una aspiración, que más allá de un deseo personal creo que es la mejor alternativa para la recuperación del radicalismo.
– ¿Parar un poco con la interna no les vendría mal?
– Me parece que sería lo más inteligente que podríamos hacer en esta coyuntura. Pero si esto no sucede, ojalá tengamos una interna con debate de ideas y levantada, sin agresiones, para no lastimar la posibilidad de construcción conjunta rápidamente.
– Un tandilense decía: comando electoral que pierde comando relevado…
– Me parece una frase de una simpleza casi rayana con la ingenuidad o el oportunismo. Los procesos electorales son fenómenos complejos que no admiten respuestas tan simples. Depende del contexto, de las estrategias, de los candidatos, de los recursos, de tantas cosas que influyen en el resultado electoral, que definir la responsabilidad en el comando electoral pareciera casi una niñería. Tenemos que hacer autocrítica no «otrocrítica», para criticar al otro. Si levantamos la mirada y fijamos objetivos concretos ayudaremos a recuperar el radicalismo.
– ¿Cómo ve el posicionamiento de ciertos intendentes?
Habría que precisar, no todos los intendentes del radicalismo opinan igual. Hay una simplificación muchas veces periodística y también interesada por parte de algunos intendentes, cuando se pretende hacer aparecer la opinión de unos pocos como representando la de la totalidad. Cuando el partido pretende conducirse como un municipio, me parece que achicamos demasiado la mira. Un partido en la oposición, en la Argentina de hoy, que tiene el nivel de concentración de recursos públicos que tiene nuestro país, no puede ser conducido por los que tienen responsabilidades de gestión, que necesitan acordar permanentemente para garantizar su propia gobernabilidad.
Fuente: Parlamentario.com