La rebelión de los mecánicos: no montarán autopartes importadas que sustituyeron a las nacionales
En defensa del empleo, los trabajadores de Smata decidieron «no montar en las fábricas terminales ninguna pieza importada que a partir de la fecha haya sustituido a una nacional»
El Congreso Nacional de Delegados del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata), aprobó hoy «no montar en las fábricas terminales ninguna pieza importada que a partir de la fecha haya sustituido a una nacional».
Durante las deliberaciones de la que participaron más de 2.000 delegados porteños, bonaerenses, y de seccionales del interior del país, en el Polideportivo que posee Smata en la localidad de Cañuelas, se aprobó un documento con cuestionamientos al sector empresario y reclamos al gobierno nacional.
Rebelión de los mecánicos: no montarán autopartes importadas que sustituyeron a nacionales https://t.co/Tmlgcnqomg pic.twitter.com/O5N1khem7J— Horacio Torres ✌ (@Horacio246) 24 de abril de 2016
Con la presencia del titular de Smata, Ricardo Pignanelli, quién pronunció un discurso de una hora -en el que aludió a la situación social, gremial y política-, el secretario adjunto, Mario Manrique fue el encargado de leer el documento, «El trabajo es la suprema dignidad del Hombre. Tierra, Techo y Trabajo es el Objetivo».
En el texto, dedicado a los trabajadores mecánicos, a la sociedad en su conjunto y en especial a las autoridades nacionales, se indicó que «la industria automotriz como toda industria pesada es multiplicadora de mano de obra, cientos de miles de puestos de trabajo se crearon y se podrían seguir creando si se tuviera la verdadera dimensión de ella».
Tras mencionar las «permanentes presiones de las corporaciones para el ingreso de autopartes importadas y la reducción de los aranceles a las unidades importadas y a la exportación», se denunció que se quiere volver a priorizar el mercado externo por sobre el interno, al aplicar «promociones de hasta un 40 por ciento en la venta de unidades brasileras y al aumento de precios de las unidades nacionales y los permanentes embates de precarizar el trabajo a través de la tercerización de las fuentes laborales».
