«Lo que está en debate es qué modelo de país estamos defendiendo»
En diálogo con el programa «Quedate en el medio» (Radio Maestra 97.3), la periodista local Johanna Radusky brindó detalles acerca del conflicto desatado en la provincia de Chubut luego de la brutal represión perpetrada contra la comunidad mapuche del departamento de Cushamen el pasado martes 10 de Enero.
En este sentido, Radusky explicó que «el día martes 10 de Enero un grupo de alrededor de 200 efectivos de Gendarmería cortaron los accesos al Lof del departamento de Cushamen», ubicado en la provincia de Chubut, acatando una orden de desalojo emitida por el juez federal Guido Otranto.
A partir de ello «ocurrieron varios hechos de represión, que tuvieron como consecuencia varios heridos por golpes y balas de goma y un herido con politraumatismo de cráneo que debió ser trasladado a Bariloche», detalló la periodista, quien además destacó el «excesivo nivel de militarización del territorio que implicó un despliegue de 200 gendarmes para contener a una comunidad de no más de 10 familas».
Asimismo, el hecho tuvo como resultado un total de diez detenidos, siete de los cuales fueron liberados en la jornada de ayer, jueves 12 de Enero, mientras que los tres restantes continúan bajo custodia.
Los motivos del desalojo
Radusky apuntó además que el supuesto motivo del desalojo era la «liberación de las vías del tren La Trochita, que ahora se utiliza con fines turísticos».
Sin embargo, la periodista remarcó que dicha liberación «ya había sido acordada con los miembros de la comunidad, quienes no sólo iban a permitir el paso del tren sino que inclusive habían pedido poder utilizarlo para trasladarse hacia otras zonas».
«En realidad este es un conflicto que viene desde larga data», señaló la periodista, puesto que se trata de «una comunidad mapuche que logró recuperar sus tierras en Marzo de 2015, en un territorio que pertenece al empresario italiano Luciano Benetton», reconocido dentro de la industria textil.
«Las tierras son parte de una de las estancias de la Compañía de Tierras del Sud Argentino, vendidas en los ’90 por el ex presidente Carlos Menem», detalló, indicando que, luego de la recuperación, «la respuesta del magnate extranjero fue denunciarlos penalmente por usurpación, y desde entonces las amenazas e intentos de desalojo fueron permanentes».
«La situación se encuentra abierta»
La periodista local informó que hasta el momento no existen respuestas ni vías de resolución oficiales al conflicto: «La única respuesta fue la del gobernador Das Neves, quien se ha referido a la comunidad mapuche como un ‘grupo de terroristas’, justificando la represión», manifestó, aclarando que «la situación se encuentra aún abierta».
Asimismo, destacó que «hay varios organismos tanto internacionales como nacionales interviniendo en el caso con el objetivo de oficiar como mediadores», tales como el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, la CORREPI, Aministía Internacional y el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, quienes en estas horas se encuentran viajando a la provincia de Chubut.
Por otro lado, Radusky remarcó «el rol que las redes de apoyo han jugado en la difusión de este caso»: «si hoy el caso está en casi todos los medios fue gracias a las redes de apoyo, a la gente que replicó los mensajes por las redes sociales y los medios alternativos», apuntó, argumentando que «los comunicadores tenemos una responsabilidad muy grande frente al cerco mediático impuesto por los medios hegemónicos».
«Lo que hay de fondo es un debate acerca de qué modelo de país se está defendiendo»
En este marco, Radusky subrayó que lo que está en juego no es sólo «el respeto a los derechos de los pueblos originarios», sino también «un debate acerca de qué modelo de país se está defendiendo».
«La comunidad mapuche alega que la represión tiene que ver con el avance de un determinado modelo de país: un modelo extractivista, minero, petrolero, un modelo de explotación de nuestros recursos naturales por parte de terratenientes extranjeros que destruyen nuestra tierra para rédito propio», mientras que «por otro lado los pueblos originarios representan un modelo de país de respeto a nuestros recursos y a nuestro territorio», expresó.
En este sentido, destacó que «los pueblos originarios tienen una relación bastante particular con el territorio» y que «sacarlos de sus tierras representa un daño no sólo material sino también cultural».
«Para los mapuches el territorio no representa, como puede representar en la cosmovisión occidental nuestra, solamente tierras para explotar o tener un rédito económico, sino que tiene que ver con su cultura, su identidad y su religión», apuntó.
Asimismo, Radusky señaló que el caso de la comunidad de Cushamen «viene muy a cuento con otro caso que sucede de forma paralela en la provincia de Río Negro, donde la comunidad de El Bolsón también está peleando por defender sus tierras, que están en manos del empresario inglés John Lewis».
«Un debate no resuelto en nuestra historia»
Por último, Radusky consideró que la comunidad mapuche se encuentra «peleando por un derecho legítimo, que es el de ocupar las tierras que ocupaban sus ancestros antes de la conformación del Estado nacional argentino».
«Si uno se pone a pensar esta situación en realidad viene desde lo que nosotros mal conocemos como la ‘Conquista del Desierto’. El Estado terrateniente argentino fue hecho en base a la represión, al asesinato y a la expulsión de las comunidades originarias de sus territorios, y ahora está pasando algo parecido, porque ellos están reclamando que ese es el territorio que ellos ocupaban antes de que Argentina sea Argentina», explicó al respecto.
En este sentido, manifestó que si bien «en los últimos años hubo varios procesos de recuperación de tierras por parte de los pueblos originarios, es un debate que no se ha resuelto nunca en nuestra historia» y que, mientras continúe sin resolverse, «entonces seguirá apareciendo y manifestándose en forma de conflicto».
