Molesta el periodismo
Desde hace unas semanas, el distrito viene atravesando una situación institucional delicada. Cada día, es incesante el flujo de datos que circulan en distintos sentidos. Procesar esos datos, editarlos, convertirlos en un formato que pueda interesar a los lectores o escuchas es quizás la parte más importante de la labor de la prensa. Es inevitable que en ese proceso se filtren rasgos de subjetividad de quien edita la información.
Es por eso que siempre ha habido disconformes y ofendidos cada vez que se da a conocer una noticia: inevitablemente, no se puede dejar conformes a todos, todo el tiempo y en todos lados. Pero una cosa diferente es cuando la disconformidad se pone en acto.
«¿Cuánto les paga Clarín?» se escuchó desde las gradas del Concejo. Insólito. En Necochea, Clarín no existe ni le paga a nadie, por lo tanto no puede levantarse como enemigo ni como monopolio ni como nada. Incluso las ventas del diario de Magnetto son irrelevantes en esta ciudad: sólo basta tomarse el trabajo de averiguar el dato en la distribuidora local.
Los comunicadores de por acá somos (con suerte) apenas monotributistas en su gran mayoría. Por eso, midiendo el grado de vulnerabilidad (social y muchas veces económica) de los trabajadores de prensa, es fácil subordinarlos con un poco de dinero. Y si eso no es posible, viene la otra parte, la que nadie va a reconocer ni hacerse cargo.
Que se sepa: molesta el periodismo. No es una pregunta, es una afirmación. Molesta el periodismo, molesta la voz u opinión sobretodo si es discordante con la voz oficial. Pareciera sólo admitirse a los comunicadores que repiten como loros el «INFORME MUNICIPAL» del día, elaborado por el funcionario del área de prensa del municipio. Sin agregados, sin interpretaciones.
DIARIONECOCHEA.COM Y LANUEVACOMUNA.COM habían anunciado que emitirían vía web la sesión de interpelación al intendente, Para tal fin, estaba previsto utilizar la conexión de internet del Honorable Concejo Deliberante, tal como otros medios utilizan la energía eléctrica o el audio del recinto. Pero antes de comenzar la sesión, «misteriosamente» se cortó la señal de wi-fi del HCD y no volvió más. Fue una manera delicada de decirnos «no queremos que se transmita la sesión». Similar mensaje debe haber recibido el propietario del canal local TSN: por segunda vez consecutiva no emitió lo que ocurrió en el recinto a pesar de haberse filmado de principio a fin.
Finalmente la sesión se pudo transmitir por otro sistema de internet, de tipo portátil, lo que explica la precariedad de la señal recibida por los casi 3 mil internautas pudieron apreciar en sus pantallas y móviles. Si, leyó bien: en la noche del 5 de octubre de 2012, tres millares de necochenses y quequenenses se interesaron por lo que ocurrió en el recinto de los representantes del pueblo.
No todo terminó ahí, la noche deparaba más sinsabores. Al término de una sesión con ánimos caldeados, algunos trabajadores de prensa tuvimos que soportar el hostigamiento de algunos inadaptados amparados por un funcionario municipal.
Lo dicho: molesta el periodismo.
Alfredo Barros / LANUEVACOMUNA.COM
