En territorio bonaerense rige un sistema distinto al que se aplica a nivel nacional para definir cómo se accede a una banca legislativa. Aquí te explicamos cómo funciona y cuáles son sus particularidades.
Cómo se define el acceso a una banca en la Legislatura bonaerense
El mecanismo para repartir las bancas en la Legislatura provincial no coincide con el que se emplea en elecciones nacionales. Lo que se conoce como “piso electoral” es el umbral mínimo de votos que debe alcanzar una lista para poder obtener representación parlamentaria. En la provincia de Buenos Aires, este porcentaje varía según cada sección electoral.
Para establecer este mínimo se utiliza una fórmula que considera tres factores: los votos afirmativos emitidos, el total de bancas en disputa y la cantidad total de votos registrados en la sección correspondiente.
Las listas que logran superar este umbral acceden al reparto de escaños, mientras que las que quedan por debajo no ingresan en la distribución y se quedan sin representación.
¿Qué método se utiliza?
A diferencia del sistema D’Hondt que se usa a nivel nacional, en Buenos Aires se recurre al Cociente Hare. Este se calcula dividiendo la cantidad de votos positivos por la cantidad de cargos legislativos en juego en una determinada sección. Luego, ese número se compara con el total de votos (positivos, en blanco y nulos) para obtener el porcentaje mínimo requerido.
Por ejemplo, si en la Tercera sección electoral se contabilizan tres millones de votos afirmativos y se eligen 18 diputados, el cociente resultante es 166.666,67. Al dividir esa cifra por el total de votos emitidos (supongamos 3.300.000) y multiplicar el resultado por 100, se obtiene un piso electoral del 5,05 %.
Existe una fórmula más rápida, aunque aproximada, para estimar ese piso: dividir 100 por la cantidad de bancas en disputa. Siguiendo el ejemplo anterior, 100 dividido por 18 da 5,55 %, una cifra cercana al cálculo más riguroso.
Cómo varía el piso en las distintas secciones
Aplicando esa lógica a las demás secciones electorales, se obtiene un piso aproximado de:
Primera sección: 11 %
Segunda sección: 8 %
Cuarta sección: 12 %
Quinta sección: 17 %
Sexta sección: 8 %
Séptima sección: 29 %
Octava sección: 15 %
Estas diferencias responden principalmente a la cantidad de cargos que se renuevan en cada distrito: cuanto menor es el número de bancas en juego, más alto será el porcentaje mínimo requerido. Por ejemplo, en la Séptima sección, que elige solo tres senadores, el piso es de casi un 29 %, mientras que en la Segunda, con 11 bancas, baja a 8 %.
Este diseño provoca que, cuando el piso es elevado, las fuerzas más pequeñas queden fuera de competencia, concentrando el reparto en los partidos mayoritarios. En términos prácticos, el sistema desalienta la dispersión del voto.
El efecto del sistema en la representación política
En diálogo con Buenos Aires/12, el exdirector nacional electoral Marcos Schiavi explicó que el modelo proporcional basado en el Cociente Hare “limita la oferta electoral, ordenando el sistema político y evitando además aventuras personales”.
Y agregó: “Antes de tener la ocurrencia de cortarse solo hay que ponerse a hacer números, y enseguida cualquier persona medianamente sensata advierte que no es sencillo alcanzar el piso obligatorio para conseguir al menos una banca”.
Este escenario se vuelve aún más desafiante en las elecciones nacionales de octubre, donde el umbral para conseguir una banca es más alto. Si cae la participación electoral, el piso sube aún más. Por ejemplo, con un 60 % de participación, un candidato a diputado nacional en Buenos Aires necesitaría alrededor del 5 % del total de los votos emitidos.
¿Qué pasa si hay alta abstención?
Ante la posibilidad de una baja participación en las urnas, como podría ocurrir en septiembre, Schiavi aclaró que “no debería pasar nada muy significativo” ya que lo que se mide son proporciones, no cantidades absolutas.
El piso electoral solo se vería alterado si ocurriera un fenómeno muy atípico, como una victoria del voto en blanco. Mientras la proporción entre votos válidos y totales se mantenga cerca de los niveles históricos, los pisos seguirán sin grandes cambios.
Con información de Página 12
Publicado en lanuevacomuna.com