El placer de adquirir una obra de arte de un artista local
El día de hoy miércoles 21 de Diciembre se llevó adelante la cuarta edición de «Punto Rojo», un evento organizado desde el Centro Cultural Necochea «que busca propiciar la adquisición de pequeñas obras de arte» realizadas por artistas locales. En diálogo con el programa «Quedate en el medio» (Radio Maestra 97.3) Alberto Franco, Director del Centro Cultural, brindó detalles acerca de la iniciativa. En este sentido, aseguró que el objetivo es «ir generando un pequeño coleccionismo, contribuyendo a instalar el placer que significa adquirir una obra de arte».
Se trata de una actividad que se viene realizando desde hace ya cuatro años desde el Centro Cultural Necochea y la Biblioteca Popular «Andrés Ferreyra», y que consiste principalmente en ofrecer obras de arte elaboradas por artistas locales «a un precio mucho menor que el del mercado».
Se trata de una actividad que se viene realizando desde hace ya cuatro años desde el Centro Cultural Necochea y la Biblioteca Popular «Andrés Ferreyra», y que consiste principalmente en ofrecer obras de arte elaboradas por artistas locales «a un precio mucho menor que el del mercado».
Este año, 30 artistas participaron de la iniciativa, creando un total de 40 obras, cada una sobre una superficie de 20 x 30 cm, enmarcada y lista para colgar.
Asimismo, el precio estipulado fue de 400 pesos, de los cuales el 50% será donado a la Biblioteca Popular: «no solamente uno está adquiriendo una obra a un precio mucho menor que el del mercado, sino que además colabora con la institución», destacó Franco en este sentido.
«Un mecanismo muy interesante»
Con el objetivo de «propiciar la adquisición de pequeñas obras de arte, generar un pequeño coleccionismo y contribuir a instalar el placer que significa adquirir una obra de un artista local», Punto Rojo establece lo que Franco denominó como «un mecanismo que resulta muy interesante, tiene mucha adrenalina y funciona muy bien».
Dicho mecanismo consiste en exhibir a las obras «todas juntas» a los visitantes, a quienes se les entrega, a cambio del monto establecido, un punto rojo con el que pueden luego efectuar la compra de una manera muy particular.
«Cuando llegás a la puerta entregás el valor y se te entrega un punto rojo, que en las artes visuales significa que la obra está vendida», detalló Franco.
Los puntos rojos «son autoadhesivos», razón por la cual aquel interesado sólo debe pegarlo al lado de la obra que pretende comprar: «la obra es del que pega el punto rojo primero».
