Pese al Código de Ética de la Función Pública, Ana Porcaro aceptó ser madrina de un merendero
La titular de Secretaria de Desarrollo del municipio, Ana Porcaro se reunió con los vecinos del barrio "Merendero Los Peques", de la calle 78, y aceptó el ofrecimiento de ser madrina del lugar, convocando en forma inmediata «a unirse en el trabajo junto al grupo de mujeres con el objetivo de conformar una entidad de bien público y avanzar en solucionar los problemas más profundos del barrio»
Mas allá del gesto conmovedor, la actitud de la funcionaria municipal viola el código de Ética de la Función Publica, cuando, en el articulo 41 del Capitulo II, advierte que: «A fin de preservar la independencia de criterio y el principio de equidad, el funcionario público no puede mantener relaciones ni aceptar situaciones en cuyo contexto sus intereses personales, laborales, económicos o financieros pudieran estar en conflicto con el cumplimiento de los deberes y funciones a su cargo.
Tampoco puede dirigir, administrar, asesorar, patrocinar, representar ni prestar servicios, remunerados o no, a personas que gestionen o exploten concesiones o privilegios o que sean proveedores del Estado, ni mantener vínculos que le signifiquen beneficios u obligaciones con entidades directamente fiscalizadas por el órgano o entidad en la que se encuentre desarrollando sus funciones .
Es probable que las intenciones de Porcaro de aceptar ser madrina del merendero hayan sido loables, sin embargo esta decisión, podría entenderse como una «desventaja» y hasta deja en un lugar desigual al resto de las entidades de bien público y comedores de la ciudad.