Investigadores Argentinos participan en una importante investigación a nivel mundial sobre el origen de la Tuberculosis en Sudamérica antes de la llegada de los europeos
Dr. Ricardo A. Guichón investigador Principal del CONICET, Director del Núcleo de Estudios Interdisciplinarios (NEIPHPA) del Laboratorio de Ecología Evolutiva Humana, de la Subsede Quequén, Facultad de Cs. Sociales, Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires. Especialista en Antropología Biológica de Patagonia Austral.
Dr. Ricardo O. Bastida Investigador Principal del CONICET. Profesor Eméritode la Universidad Nacional de Mar del Plata Investigador del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (UNMdP-CONICET). . Especialista en Biología Marina.
El origen y dispersión de la Tuberculosis (TB) en el mundo es un tema aún no resuelto. Una nueva investigación publicada el 21 de agosto del corriente en la acreditada revista Nature muestra que los lobos marinos propagaron la TB a los seres humanos en Sudamérica antes de la llega de los europeos. La tuberculosis es una de las enfermedades infecto-contagiosa más frecuentes y mortales en el mundo, produciendo la muerte entre uno y dos millones de personas cada año.
El Dr. Guichón comentó: “estamos estudiando el complejo proceso de cambios que ocurrió en Tierra del Fuego luego de la llegada de los europeos. A fines del siglo XIX y principios del XX la tuberculosis fue considerada como la principal causa de muerte en las ciudades del sur de Patagonia (Río Grande y Ushuaia en Tierra del Fuego; Río Gallegos en Santa Cruz; y Punta Arenas en Chile). Desde el 2006 nuestro trabajo se ha concentrado en la antigua misión Salesiana de Río Grande en Tierra del Fuego”. Pese a que en América las cepas modernas de tuberculosis mayoritariamente provienen de Europa, la información arqueológica disponible da cuenta que la enfermedad estaba presente antes de la llegada de los europeos.
En relación a esta problemática señalo Guichón: “no descartamos la posibilidad de escenarios epidemiológicos más complejos que incluyan la presencia de más de un tipo de tuberculosis en el extremo austral de América. El diagnóstico de tuberculosis es un tema complejo y para su abordaje contamos con la colaboración de la Dras. Jane Buikstra y Anne Stone (dos de las más importantes especialistas en paleotuberculosis del mundo) de la School of HumanEvolution and Social Changede la Arizona State University, USA. A nivel nacional trabajamos también desde la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP). En la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UNMdP. En esta casa de estudios trabaja el biólogo especialista en Mamíferos Marinos e Investigador Principal del CONICET, Dr. Ricardo O Bastida, coautor de esta publicación en Nature.
Bastida contribuyó a la identificación de una nueva especie de bacteria de la tuberculosis que es propia de diversas especies de lobos marinos designada bajo el nombre de Mycobacterium pinnipedii y que es sumamente agresiva y transmisible al ser humano y a otras especies silvestres en cautiverio.
En el 2010 los Dres.Bastida y Guichón resolvieron comenzar a trabajar en conjunto en el marco de un proyecto financiado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología (PICT bicentenario 0575) planteandose como uno de sus objetivos evaluar posibles escenarios para la transmisión de la Tuberculosis antes de la llega de los europeos a América. En tal sentido se evaluó como posible hipótesis la transmisión de esta enfermedad a través de diversas especies de lobos marinos hacia poblaciones costeras de cazadores-recolectores sudamericanos.. En el 2011 conjuntamente con la Dra. Viviana Quse (veterinaria especialista en fauna silvestre) los mencionados investigadores publicaron esta hipótesis (sin contar en ese momento con evidencias moleculares) en la revista Argentina de Antropología Biológica.
Nuestro trabajo generó muestras que formaron parte de las 68 analizadas para esta publicación de la revista Nature señaló Guichón. Solamente tres muestras (correspondientes a esqueletos de Perú con una antigüedad de alrededor de 1.000 años de antigüedad) resultaron convincentes para los análisis moleculares sobre tuberculosis y mostraron similitudes a la tuberculosis propia de los lobos marinos.
Los investigadores argentinos señalaron: “los avances en genética molecular son muy rápidos y hoy estamos muy conmovidos porque esta hipótesis pudo ser confirmada por sofisticados métodos moleculares y constituye un importante avance que fortalece la idea de nuevos escenarios epidemiológicos no esperados y creando a su vez nuevos interrogantes. Conocer en detalle la historia evolutiva de la tuberculosis es una herramienta muy importante para poder profundizar en su conocimiento y erradicación.
