«Los medios de comunicación crean un analfabetismo simbólico»
La estrategia de los adversarios neo-conservadores ha cambiado desde hace pocos años. Ya no intentan convencer con un sistema de ideas conscientes (ideología capitalista) pues han fracasado y han dejado de ser hegemónicos como paradigma humanista. Ahora sólo les queda el uso mediático de la estrategia del shock, que no se apoya en ideas y pensamientos lógicos sino en la ruptura del criterio de realidad y en la generación de emociones tales como el miedo.
Estas razones inconscientes o de doble conciencia son consecuencia de procesos alienatorios mentales de orden ideológico y son la principal causa de que haya gente muy decente (aunque no muy consciente y valiente) que prefiera a un fiscal o a un juez bandidos antes que a un gobierno que amplía los derechos populares y promueve una justicia sana.
Todo tiene que ver con todo. La patología actual de la inminencia y la adicción compulsiva y parasitaria a los dispositivos celulares (ya en debate en los congresos de salud mental) junto con el accionar de los medios de comunicación dominantes como TN, Radio Mitre o Clarín crean un analfabetismo simbólico.
No hay que olvidar que el grupo Clarín está comprando grandes editoriales y distribuidoras de libros: nos quieren burros, con las ideas de ellos (pobres ideas) o en guerra.
Para esto utilizan el viejo truco de presentar 500 pruebas sin decir nada, con el objetivo de ocultar las declaraciones oficiales de la Interpol y las investigaciones del Tribunal de La Haya en torno de los crímenes de Israel contra los palestinos.
Los opositores quieren crear un shock de tóxicos mentales sobre la sociedad usando armas desleales como la mentira y el ocultamiento a través de las corporaciones antidemocráticas
“Tendría”, dice el titular, utilizando el modo condicional para envenenar con suspicacias y dudas. Así actúa la derecha mediática continental: con malicia contra los pueblos libertarios.
Luego de tanta mentira de Clarín y de sus manos manchadas de sangre con la dictadura y el Papel Prensa tengo claro que en nada puedo confiar en ese grupo opositor. Si gente e instituciones con historia de equilibrio, saber y honestidad confirman un suicidio no tengo por qué dudar del suicidio del Fiscal.
Queda la pregunta acerca de si fue inducido por otros o por sus dramas de conciencia. Triste destino el de quienes están ligados a poderes oscuros, a las corporaciones mediáticas o imperiales y a sus mafias.
Gustavo González Ramella
(Médico Consultor en Psiquiatría y Psicología Médica
del Hospital Neuropsiquiátrico de Necochea)
