Durante la jornada del lunes 30 de junio, Argentina registró las temperaturas más bajas del planeta, superando incluso a regiones polares como Groenlandia y Siberia. El dato, que sorprendió en redes y medios internacionales, se explica por una ola de aire antártico que cubre gran parte del territorio nacional.
Una imagen satelital compartida por el canal internacional TRT mostraba en rojo y amarillo a la mayor parte del hemisferio norte, mientras el cono sur aparecía teñido de azul intenso. En ese contexto, Argentina se destacó como la región más fría del mundo durante la madrugada y la mañana, con registros térmicos extremos en varias provincias.
Temperaturas récord en la Patagonia
De acuerdo al Servicio Meteorológico Nacional, algunas de las marcas más bajas en la mañana de este lunes se registraron en:
- Esquel (Chubut): -17,2 °C
- Maquinchao (Río Negro): -16,8 °C
- Malargüe (Mendoza): -15,1 °C
- Bariloche (Río Negro): -12,5 °C
Incluso en zonas de cordillera y precordillera se midieron temperaturas inferiores a los -20 °C, lo que convirtió a la región en el punto más gélido del planeta en ese momento. El fenómeno también impactó en el centro del país, con heladas generalizadas, y alcanzó las costas bonaerenses, donde la sensación térmica fue particularmente baja debido al viento del sudeste.
¿Por qué Argentina fue el país más frío del mundo?
Aunque parezca insólito, por unas horas la comparación parte de mapas de temperatura global en tiempo real, como los de Zoom Earth o Meteored. Estas plataformas registran las mínimas en cada región del mundo en el mismo instante, por lo que —cuando en el hemisferio norte es mediodía— en Argentina se viven las temperaturas más bajas del día, lo que inclina la balanza del ranking global.
Esto no significa que Argentina sea el país más frío del planeta de forma sostenida, pero sí lo fue en ese momento puntual del lunes, según los datos satelitales disponibles. Así lo confirmaron también medios nacionales como Tiempo Argentino y Río Negro, que analizaron el fenómeno.
Necochea, con viento helado del sudeste
En la costa atlántica bonaerense, ciudades como Necochea y Quequén enfrentan temperaturas cercanas a los 0 °C, pero con una sensación térmica bajo cero provocada por los vientos provenientes del océano. Esto refuerza la necesidad de tomar precauciones, especialmente ante la escasa aislación térmica de muchas viviendas locales.
La situación se ve agravada por la quita de subsidios al gas y la electricidad dispuesta por el gobierno nacional. Con tarifas que han aumentado drásticamente en los últimos meses, muchas familias se ven obligadas a reducir el uso de calefacción, exponiéndose al frío intenso e incluso a riesgos de intoxicación por el uso inadecuado de estufas.
Prevención ante el frío y el monóxido de carbono
Con más de 400 casos de intoxicación por monóxido de carbono registrados solo en junio, las autoridades insisten en extremar los cuidados con los artefactos a gas. Entre las recomendaciones más importantes se encuentran:
- Hacer revisar las instalaciones por gasistas matriculados.
- Asegurar la ventilación cruzada en ambientes calefaccionados.
- No utilizar hornallas u hornos para calefaccionarse.
- Evitar el uso de braseros o estufas sin salida al exterior.
- Verificar que la llama de los artefactos sea siempre azul.
- Instalar detectores de monóxido en zonas de descanso.
Un invierno que recién comienza
El frío extremo registrado en estos días marca el inicio de un invierno que se anticipa severo. La conjunción entre fenómenos climáticos extremos y decisiones políticas regresivas en materia energética plantea un escenario delicado para miles de familias en todo el país.
Desde Necochea, el llamado es a prepararse, abrigarse y estar atentos. Porque este invierno no solo se mide en grados, sino también en desigualdades.
Alfredo Barros / LANUEVACOMUNA.COM
