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LA ERA MILEI

Obras paralizadas: Se prolonga la suspensión de GNC mientras crece la preocupación por la falta de infraestructura

El Gobierno extendió por otras 24 horas la interrupción del suministro de GNC en distintas estaciones de servicio del país, en un contexto marcado por una fuerte ola de frío y una creciente demanda residencial. La medida busca priorizar el abastecimiento a los hogares, aunque genera fuertes complicaciones en el sector industrial y el transporte. La región centro aparece como la más golpeada.

Pese a que el primer tramo del Gasoducto Néstor Kirchner fue finalizado, la actual gestión decidió no avanzar con la segunda etapa del proyecto. Esta decisión, junto a la paralización de diversas obras clave, dejó al sistema energético sin la capacidad necesaria para responder al pico de consumo.

En las últimas jornadas, el consumo doméstico superó largamente los niveles habituales, como resultado de las bajas temperaturas. Pero los especialistas también advierten sobre la falta de previsión del Ejecutivo nacional y la cancelación de proyectos que eran esenciales para fortalecer la red de distribución.

Entre las obras detenidas se encuentran las mejoras en plantas de compresión ligadas a la reversión del Gasoducto Norte, la ampliación del Gasoducto de la Costa y la segunda etapa del ex Gasoducto Néstor Kirchner. Su concreción hubiese significado una mayor capacidad de inyección de gas al sistema, evitando los cortes de suministro que hoy afectan tanto a hogares como a industrias, especialmente en ciudades como Mar del Plata.

El director de Post Energético, Horacio Mizrahi, advirtió que en esa localidad, donde se produjeron interrupciones del servicio a usuarios residenciales, la situación podría haberse evitado si se hubieran completado las obras proyectadas. “La parte fundamental, que debería estar concluida, es la planta compresora de Las Armas de 2.400 HP de potencia, con 2 motocompresores, que permitiría la conexión de 85 mil usuarios de la Costa Atlántica, pero la mala gestión de la contratista Peitel acumula demoras inexplicables. Incluso habría abandonado la obra con un 75 por ciento de avance”, señaló.

Desde la empresa distribuidora Camuzzi explicaron que el problema se relaciona con la baja presión en los ductos. El sistema de regulación de los medidores domésticos interrumpe automáticamente el paso de gas ante caídas bruscas de presión, lo que impide el funcionamiento de los artefactos y requiere intervención manual para su restablecimiento. El fenómeno se dio en el marco de un esquema de distribución cada vez más limitado, que comenzó a implementarse el domingo pasado.

La zona centro del país, la de mayor demanda energética, enfrenta el impacto más severo. “Si no hubiéramos tenido una semana tan fría nada de esto hubiera salido a la luz. Tampoco hubo planificación de parte del Gobierno, porque se podría o haber comprado más GNL, o pasar las generadoras térmicas a funcionar con líquidos (fuel oil o gasoil) y no consumir gas”, opinó el especialista en energía Nicolás Taiariol. Según sus estimaciones, el consumo residencial superó los 100 millones de metros cúbicos diarios, un 25 por ciento por encima del mismo período del año anterior, lo que saturó el sistema.

Taiariol también indicó que el actual Gasoducto Perito Moreno (ex Néstor Kirchner) opera al 70 por ciento de su capacidad. La segunda etapa del proyecto, que fue desestimada por la Secretaría de Energía, preveía una extensión de 600 km desde Salliqueló hasta San Jerónimo. Esa ampliación hubiese permitido duplicar la capacidad actual, pasando de 21 a casi 40 millones de metros cúbicos diarios, según recordó Mizrahi.

En reemplazo de esa expansión, el Gobierno optó por promover una propuesta de la empresa TGS para incorporar cinco plantas compresoras que añadirían 14 millones de metros cúbicos al sistema. Esta iniciativa se enmarca en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), pero los especialistas advierten que su implementación recién estaría lista para el invierno de 2027, sin solucionar la situación de corto plazo en provincias como Santa Fe, Córdoba o el norte argentino.

La reversión del Gasoducto Norte es, hasta ahora, la única obra que siguió adelante, aunque con dificultades. “No se finalizó el cambio de sentido de flujo de cuatro plantas compresoras (dos en Córdoba y las restantes en Santiago del Estero y Salta) por problemas en los pagos y por la impericia de la empresa Esuco, que ganó la licitación de ese renglón”, detallaron fuentes técnicas.

También están paralizadas las obras en las plantas de Río Senger y Gobernador Costa, en Chubut. A pesar de que el año pasado se firmó un acuerdo con los gobernadores patagónicos y se enviaron los equipos desde Rosario a la región, los trabajos no avanzaron. La falta de esas instalaciones impide concretar nuevas conexiones domiciliarias en ciudades como Bariloche y otras localidades cordilleranas.

La Nueva Comuna

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