«Ningún partido político debe estar ausente de este tipo de reclamos»
La primera sensación que dejó la concentración y marcha alrededor de la consigna #NiUnaMenos en Necochea es de satisfacción. Satisfacción por el gran número de gente que se acercó individualmente o desde distintas agrupaciones reclamando medidas serias contra un flagelo que atraviesa nuestra sociedad desde hace muchísimo tiempo pero sobre el cual hace muy poco se habla con cierta masividad. como es la violencia de género.
Gente de todas las edades, de distintas clases sociales, géneros, ideologías, todos movilizados por un consigna que movilizó al país entero. Lo que iba a ser simplemente una concentración se transformó improvisadamente en una marcha alrededor del centro, en la cual se fueron sumando más personas y varios locales se solidarizaron apagando sus luces y saliendo dueños y empleados, sumándose a los aplausos.
Quizá la única salvedad que se pueda hacer a la concentración sea el reclamo efectuado por un grupo de unas 100 personas que al grito de “que bajen las banderas”, desvirtuó brevemente el motivo de la movilización. Y este es un dato no menor.
En la marcha había banderas y gente con panfletos de distintos sectores: Frente Popular Darío Santillán, Partido de los Trabajadores Socialistas, Juventud Radical, Partido Obrero, distintas agrupaciones kirchneristas (La Cámpora, Movimiento Evita, Nuevo Encuentro, etc.), banderas de distintos centros de estudiantes terciarios y secundarios (por ej: centro de estudiantes del instituto 163) y banderas de distintos movimientos y organizaciones sociales. Pese a esta diversidad de agrupaciones presentes, los gritos iban claramente dirigidos hacia las agrupaciones kirchneristas (que por cierto, durante toda la jornada se mantuvieron atrás, discretamente, sin querer tomar el protagonismo ni ser el centro de la marcha).
Como ciudadano que se acercó a la plaza por cuenta propia, celebro la presencia de cada persona que fue individualmente a la concentración, pero también celebro la presencia de todas y cada una de las organizaciones. Me parece no sólo positivo, sino también necesario que los partidos políticos, que los centros de estudiantes, que cada organización social se manifieste en un reclamo que nos interpela a todos y cada uno de nosotros como sociedad, sin querer tomar el protagonismo ni apropiarse de la manifestación.
Ningún partido político u organización social debe estar ausente de este tipo de reclamos. El grito de este grupo de personas hacia unas organizaciones puntuales no es más que una manifestación de intolerancia cívica y de falta de respeto hacia la consigna que nos movilizó.
