Signos de un atraco profesional y planificado
El ex diputado Azcoiti sufrió un robo con detalles sugestivos que demuestran la intervención de una banda de delincuentes profesionales provenientes de otra ciudad. De nada sirvieron las alarmas y cámaras de seguridad.
En la madrugada de este sábado 1º de noviembre, un grupo de delincuentes ingresó por los fondos de la vivienda del ex diputado nacional Pedro Azcoiti con la presunta intención de robo. El domicilio de Azcoiti está ubicado en el radio céntrico de la ciudad, una zona con habitual alto tránsito aunque no en esas horas de la noche.
El grupo delictivo se habría introducido por los techos hasta los fondos de la vivienda, esperando pacientemente la llegada del matrimonio. Una vez que los dueños de la casa habrían desactivado la alarma domiciliaria, se habrían producido el ingreso violento de los malvivientes a través de una de las aberturas.
Según los primeros testimonios, los delincuentes sólo se llevaron dinero en efectivo y valores, dejando extrañamente de lado artículos tales como electrónicos, muy buscados por los rateros locales.
Lo llamativo es que los maleantes, que habrían sido cuatro (tres los que llevaron a cabo el hecho más uno de «campana» en un vehículo), tenían consigo armas cortas, un handy (con la frecuencia policial), guantes de color negro (para evitar una posterior identificación a través de sus huellas dactilares) y esposas bisagra de tipo policial con las que redujeron a la mujer del ex legislador.
Son varios los indicios que demuestran que el domicilio de Azcoiti estaba «marcado» de antemano, con un trabajo de inteligencia delictiva previo: esta vez, ni el servicio de monitoreo de alarmas Nikro ni las cámaras de seguridad de los domicilios cercanos y del municipio habrían sido útiles para prevenir este golpe evidentemente muy bien planificado y, por ahora, perfecto.
Estos y otros detalles, como la violencia desmedida empleada (el matrimonio habrían sido objeto de patadas y golpes de puño, en distintos lugares de la casa), podrían dar indicios de que se podría tratar de una banda de delincuentes de los denominados «profesionales» y procedentes de otra ciudad.
La señora esposa de Azcoiti se encontraba durante la mañana de este sábado internada en observación en el nosocomio local a raíz de los golpes recibidos y por el fuerte shock emocional que sobrevino a la traumática experiencia.
