Puente Colgante: comerciantes preocupados por la obra lenta
La lentitud que caracteriza la obra de reparación y remodelación del Puente Colgante «Hipólito Yrigoyen», volvió a ser puesta de manifiesto por los comerciantes de ese sector, quienes insisten en que esta situación se traduce en una considerable merma en las ventas.
La empresa adjudicataria Cahem S.A se encuentra trabajando en los últimos metros, sobre el lado de Quequén, para completar la colocación del tablero de hormigón y, finalmente, depositar la capa de rodamiento asfáltico de seis centímetros de espesor.
Se estima que esta labor se prolongará hasta fines del corriente mes, al tiempo que está previsto trabajar en los dos accesos del paso, donde actualmente se observa que se ha demolido el material anterior.
Mientras ayer por la tarde pudo apreciarse cómo cuatro operarios estaban abocados a la tarea relacionada con las losas de hormigón, la labor de los obreros permitió dar por tierra con un rumor que circuló en las últimas horas y que aseguraba que la empresa se había retirado de Necochea ante la falta de pago por parte de la Provincia de Buenos Aires.
Según se supo en fuentes confiables, si bien la obra no se ha interrumpido, el ritmo es muy lento, confirmándose que la evolución de los trabajos está estrechamente relacionada con el mencionado problema económico que afecta a numerosas obras públicas en el ámbito bonaerense.
Además, se duda si se podrá ejecutar la iluminación prevista, así como otros trabajos complementarios, para comentarse que el objetivo es concluir la calzada para que quede habilitada al tránsito antes de finalizar el corriente año.
El puente fue cerrado el 27 de junio de 2010 y el plazo de finalización de obra se fijó en noviembre de 2012.
Sin movimiento
En tanto, los comerciantes de la zona no ocultan su malestar por la demora y coinciden en señalar que el sector «ha perdido todo tipo de movimiento», para enfatizar que «esto repercute en todos los negocios».
Ricardo Bellapianta, titular de un kiosco y ciber, ubicado en 46 y 47, no dudó en asegurar que «las ventas han caído un 40 por ciento», para explicar que «antes paraban (sus autos) los remiseros y las diferentes personas que pasaban caminando o en bicicleta».
El comerciante puntualizó que «no sé quién es el responsable directo, supongo que la Provincia de Buenos Aires», pero entendió que el municipio también debería interesarse más en la problemática.
«Reconozco que esto no se hace a propósito, pero que se perjudica a todos los comerciantes no tengo dudas», destacó.
Por su parte, Pablo López, propietario de un taller de polarizados y equipamiento para los automotores, graficó el preocupante panorama y puso como ejemplo la escasa dinámica que se registraba ayer por la tarde en 46 y 47.
«Cuando había que sacar un auto del taller teníamos que parar el tránsito de la cantidad de vehículos que pasaban, mientras que ahora circulan muy pocos por este lugar», lamentó.
«Que estamos perjudicados no caben dudas y sería de esperar que esta obra se termine de una vez por todas para que las ventas no caigan más», agregó.
Meses atrás, los comerciantes habían solicitado sendas audiencias al intendente municipal, Horacio Tellechea, y al presidente del Concejo Deliberante, José Luis Vidal, aunque estos encuentros nunca se concretaron.
Ambas notas fueron presentadas en el municipio y, en forma simultánea, fue abierto un expediente en la mesa de entradas de la comuna.
ECOS DIARIOS