
Mucha "especulación" y una dosis de "rebeldía" se mezclan para que falten productos y se racionen alimentos
El ejemplo más conocido es el de la yerba mate que, en las últimas semanas, se encareció más de un 100 por ciento. En simultáneo, muchas marcas prácticamente desaparecieron de las góndolas de autoservicios e hipermercados. Pero este producto es apenas la "punta del iceberg" de un problema más de fondo, que es el que hace que varios artículos brillen por su ausencia. Cada consumidor tiene su propia experiencia en relación con los faltantes y con la escasez de mercadería, dependiendo dónde es que realiza sus compras. En las grandes cadenas, la mayor diversidad de empresas proveedoras hace que aquellas firmas que no están, queden más disimuladas. En el caso de los minimercados, los faltantes se hacen más visibles. Fuera de la Capital Federal, la situación se torna un tanto más compleja. Por lo pronto, lo cierto es que los responsables de los comercios argumentan que no están todas las marcas que deberían estar y, además, destacan que en algunos productos se tiende a racionalizar la entrega. "De aceite, sólo una botella por cliente", repiten los repositores de varias de las sucursales de los supermercados Disco. "Un kilo de azúcar por persona", aclaran los cajeros de algunos autoservicios chinos. Claro que las complicaciones no se limitan únicamente a estos artículos. "No nos están entregando algodón", reconoce el ejecutivo de una cadena de minimercados. "Este fin de semana no conseguí algunos productos lácteos en el Coto de Olivos", asegura una cliente de la cadena. Precisamente, en la medida en que el punto de venta quede más distante de la Ciudad de Buenos Aires, más se evidencia la ausencia de varios artículos o bien de algunas marcas reconocidas. "Hay faltantes. No están todas las etiquetas o, al menos, hay una o dos del mismo producto que no se encuentran", reconoce Osvaldo Bassano, presidente de la Asociación de Defensa de Derechos de Usuarios y Consumidores (Adduc). Y agrega: "Estamos observando que la distribución de algunos productos se va concentrando en menos marcas". Tope a los precios
A la hora de encontrar los causales, la palabra "especulación" comienza a pronunciarse con mayor frecuencia. "En el caso de la yerba, hay dos productores muy importantes que tienen los galpones abarrotados pero no la ofrecen. Por eso están faltando en las góndolas los paquetes por kilo", destaca Bassano. El directivo señala que "con el aceite está pasando lo mismo, también con algún panificado. Se nota la ausencia de algunas marcas. Eso perjudica al consumidor, porque encuentra menos variedad". Si bien Bassano evita dar nombres y mayores especificaciones, desde entidades como la Federación Argentina de Supermercados (Fasa) aseguran a iProfesional.com que este nuevo capítulo en la novela de los faltantes tiene como protagonista -tal como es de prever- a la política de tope a los precios llevada a cabo por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Desde Fasa aseguran que el desabastecimiento que se detecta en algunos productos "responde a la decisión de varios fabricantes de no entregar su mercadería por no poder hacer frente a los valores máximos que impone el funcionario". "A los productores no les sirve, o no les interesa, comercializar a determinadas cifras. Entonces, evitan la entrega o la distribuyen en otros canales. A esto se suma que algunos sectores productivos no están recibiendo en tiempo y forma los subsidios acordados", afirma a este medio Fernando Aguirre, vocero de Fasa. Los dichos del directivo coinciden con los de la Cámara Argentina de Supermercados (CAS): "Los productores enfrentan una suba de costos que les ha ido reduciendo sus márgenes de ganancia a niveles límite. El problema no pasa por los supermercados, que se ocupan de administrar el stock", aclaran desde la entidad. En base a las afirmaciones de los profesionales de las cámaras, iProfesional.com elaboró la siguiente lista de productos que no llegan a las góndolas, ya sea en cantidad, o en igual variedad de marcas, tal como se veía hace unos meses:
Una escasez que se hace sentir
El enfrentamiento entre Moreno y los productores por la fijación de precios máximos se ve reflejado también en el racionamiento de los artículos que llegan a las góndolas. "Sólo una unidad por persona", se lee en las estanterías de yerba del Jumbo de avenida Bullrich.
En el caso del supermercado Coto de Belgrano, este miércoles los clientes se encontraron con la novedad de que directamente no había ni un solo paquete de este producto. "Los molineros no quieren ofrecer su mercadería a un valor que no incluya la suba de costos que saben deberán enfrentar, porque los ubica en una futura situación de pérdida", explica Luis Prietto, presidente del directorio del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). El límite a las compras de aceite también está vinculado con el tema precios, a partir de un acuerdo que se arrastra desde 2008 entre Moreno y los productores. Según transcendió, estos últimos vuelcan al consumo doméstico una pequeña parte de su producción a un 70% del precio de venta mayorista, que se sustenta en un fideicomiso formado por las empresas. Por otra parte, los límites para llevar azúcar se han vuelto una constante en sucursales de cadenas como Carrefour o Disco. "Máximo dos unidades", puede leerse en el Disco que funciona sobre la avenida Rivadavia, en Caballito. ¿A qué responde este límite? Sencillamente a que los azucareros abastecen al mercado local hasta un volumen preacordado con Moreno, asociado a un tope en los precios, pese al incremento de los costos salariales. Por encima del racionamiento están directamente los faltantes. En el caso de los super chinos, buscan evitar este problema apuntando a las etiquetas propias. "En harinas vamos a superar los inconvenientes lanzando nuestra propia marca. ‘Molinos dorados' será la etiqueta. En el caso del aceite es sabido que a los productores les conviene más colocar el producto afuera que venderlo internamente. Entonces retacean entregas", destaca a iProfesional.com Yolanda Durán, presidenta de Cedeapsa, una de las cámaras que nuclea a los supermercados asiáticos. Dificultades fuera de Capital
Más allá de la Capital Federal, como puede ser en La Plata, a la falta de yerba y aceite se le suma la de la sal y de algunos productos panificados. Según dan cuenta responsables de diferentes supermercados y comercios de la zona sur de la ciudad, a los dos primeros artículos mencionados se suma la escasez de azúcar, mayonesa, galletitas de agua, fideos y otros alimentos elaborados en base a harina.
En el conurbano, según pudo averiguar iProfesional.com, las góndolas evidencian la ausencia de otros artículos, que se suman a los ya enunciados, tal como sucede con el algodón marca Estrella. Por lo pronto, las limitaciones para adquirir ciertos alimentos de la canasta básica se mantienen en pie, dado que sólo se permite un paquete de yerba y hasta tres de azúcar por persona. "Prevemos que en breve habrá escasez de galletitas de agua, por las dificultades entre el sector harinero y el Gobierno", argumenta el directivo de una cadena de negocios que opera en esa área. En provincias como Córdoba o Mendoza, en los últimos días también se agravaron los faltantes de yerba mate, aceite, azúcar y arroz.
A la escasez de estos productos se suman las restricciones en la cantidad de unidades que se pueden comprar por persona o grupo familiar. En el caso de supermercados mayoristas ubicados en la capital provincial, sus responsables hacen mención a la menor oferta de lácteos. Argumentan que no reciben todas las marcas y variedades de yogures, mantecas y leches. Por otro lado, afirman que han acotado a los consumidores la compra de aceite y de yerba. Los comerciantes de provincias como Entre Ríos, Corrientes o Misiones, durante los últimos días también lanzaron advertencias respecto de la entrega irregular de arroz. 
"Ya está escaseando y nos están entregando un 30% de lo pedido mientras que otras fábricas no están vendiendo nada", señala el encargado de una cadena de minimercados de Entre Ríos. Al parecer, el grueso de los mayoristas de esos distritos tiene stock, pero lo mantiene reservado, a la espera de que el Gobierno nacional autorice un retoque en los precios, tal como sucede con el arroz.
Incertidumbre
"Hay problemas con la provisión de harinas, lácteos y aceites. El tope en los precios deriva en el menor abastecimiento", asegura Aguirre, de Fasa, a iProfesional.com.
Según el directivo, el consumo también viene exhibiendo en las últimas semanas un "amesetamiento", lo cual también influye en la decisión de las empresas de acotar la entrega de mercadería. "El control de precios y el alza de costos se combinan para generar un mayor temor y cautela en los productores", sostiene. En el caso de los supermercados chinos, Yolanda Durán tildó de comportamientos especulativos a la actitud de los proveedores de alimentos. "Como en el caso de la yerba, los productores quieren que se les pague más y que los supermercados se ajusten a esa exigencia. Nosotros no lo haremos", remarca la presidenta de Cedeapsa. La directiva sostiene que por ello "redujimos las compras de algunas marcas. Muchos comercios se quedaron sin stock y así permanecerán hasta que los yerbateros se adapten a los precios que fijó Moreno". "Con el aceite sucede lo mismo. Los fabricantes especulan porque tienen asegurada una cuota de venta al exterior. Entonces compensan lo que no venden en la Argentina con los dólares que reciben de afuera. Es lamentable. Esto derivará en que Moreno termine por aplicar la Ley de Abastecimiento para así acabar con las especulaciones", concluye.
Lo insólito de todo esto es que el actual panorama se da justamente en el país que fue llamado a ser el "granero del mundo". Sin embargo, maniobras especulativas de los productores y las políticas del Gobierno tendientes a topear los precios parecen que pueden más que la riqueza natural, generando así un llamativo escenario de escasez.
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