Analistas advierten que el esquema profundiza el atraso cambiario y que su sostenibilidad depende del apoyo financiero de Estados Unidos.
Pese a que Javier Milei reiteró en los últimos días que el modelo de bandas para el dólar seguirá sin cambios hasta 2027, los economistas más consultados por el mercado advierten que el esquema no es sostenible a largo plazo en sus condiciones actuales, especialmente si el Gobierno pretende acumular reservas y evitar un nuevo atraso del tipo de cambio.
En una entrevista con el Financial Times, Milei afirmó que no prevé “modificar el diseño de las bandas” al menos “hasta las elecciones de finales de 2027”, y adelantó que “serán mucho más amplias dentro de dos años”. Con ese planteo buscó despejar rumores de una devaluación, asegurando que la ampliación mensual del 1 % para el techo y el piso será suficiente para mantener la estabilidad del esquema.
Sin embargo, los analistas del sector financiero desconfían. Según trascendidos, el propio ministro Luis Caputo habría admitido ante inversores del JP Morgan la posibilidad de acelerar la ampliación de las bandas a un 1,5 % mensual, lo que refuerza la percepción de que el actual sistema arrastra los mismos problemas que impiden la acumulación de reservas y generan atraso cambiario.
“Lo primero que uno siempre puede predecir es que los gobiernos van a defender el esquema cambiario vigente”, sostuvo el economista Fausto Spotorno, de OJF Consultora y exasesor de Milei. Pero la falta de divisas para que el Banco Central pueda recomprar dólares es una señal de que el régimen enfrenta límites estructurales.
Sin ingreso genuino de dólares
Para algunos de los principales consultores, el resultado electoral le permite al Gobierno ganar tiempo y evitar una salida desordenada del esquema, aunque consideran inevitable algún tipo de modificación futura.
“El resultado electoral y los acuerdos con el Tesoro de Estados Unidos modificaron expectativas. Se ganó espacio para encarar las reformas en los momentos más convenientes, levantar gradualmente las restricciones y redefinir la política cambiaria”, señaló un informe de Quantum Finanzas, dirigida por Daniel Marx.
Desde la consultora Vectorial, que integran Eduardo Hecker y Haroldo Montagu, advirtieron que “para que veamos una política sostenida de compras de reservas deben pasar una de dos cosas: o se desplaza hacia arriba la banda superior —transformando el techo actual en un piso—, o aparece suficiente oferta privada de divisas”. Pero, aclararon, esa segunda opción se ve limitada por la desaceleración de las exportaciones y el desarme paulatino del carry trade tras las elecciones.
Atraso cambiario creciente
Martín Kalos, director de Epyca, explicó que “en los próximos meses, pase lo que pase, el Gobierno está anunciando una política de atraso cambiario”, ya que el techo de la banda seguirá subiendo 1 % mensual mientras la inflación difícilmente baje del 1,5 %.
Según Kalos, “no es sostenible el esquema actual, porque dependerá exclusivamente de cuántos dólares tenga el Gobierno para ofrecer al mercado, sea por carry trade, inversiones o endeudamiento corporativo”. El economista advierte que “la cuestión no es si el esquema debe cambiar, sino cuándo y con qué reservas podrá sostenerse hasta entonces”.
Dependencia del Tesoro de Estados Unidos
El otro factor determinante es la ayuda externa. El Grupo de Estudios de la Realidad Económica y Social (GERES) señaló que “el resultado electoral le dio aire al esquema de bandas, pero sigue dependiendo completamente del Tesoro estadounidense, que funciona como un respirador artificial para prolongarlo”.
Si bien se presume que la asistencia de Scott Bessent permitió activar el swap para pagar intereses al FMI, tras las elecciones no hubo nuevas intervenciones. Al contrario, Bessent redujo su posición en pesos, lo que genera señales de alerta en el mercado.
“El agujero de dólares en 2026 será gigantesco”, advierte GERES, por el déficit en cuenta corriente, los vencimientos de deuda y la formación de activos externos. “El futuro del esquema dependerá de cuántos dólares esté dispuesto a aportar el Tesoro estadounidense, ya sea vía swap o mediante intervenciones directas. Sin ese respaldo, la dinámica devoradora de divisas solo puede sostenerse mediante un endeudamiento externo cada vez mayor.”
Con información de El Destape
Publicado en lanuevacomuna.com