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LA ERA MILEI

Milei, contra todos: acusa a los gobernadores de “querer destruir al Gobierno Nacional”

El presidente estalló por la ausencia en el acto del 9 de Julio y lanzó durísimas acusaciones contra los mandatarios provinciales. También anticipó que vetará, judicializará o demorará cualquier iniciativa que afecte su plan económico.

Javier Milei rompió cualquier canal de diálogo que quedara con los gobernadores. Molesto por la escasa convocatoria al acto del 9 de Julio —que terminó cancelando— y por el avance de proyectos legislativos que contradicen su política económica, el mandatario reaccionó con una virulencia inusitada: acusó a los gobernadores de ser “unos hijos de puta” que “quieren romper el país” y anticipó que los “va a aplastar” en las elecciones. Prometió que resistirá desde el Ejecutivo cualquier norma que no encaje con su plan de ajuste: “Primero lo veto, después lo judicializo y el 11 de diciembre lo revierto”, lanzó.

Las declaraciones de Milei fueron un baldazo de agua fría para sus propios operadores políticos, especialmente Guillermo Francos y Santiago Caputo, que venían intentando sostener puentes con los mandatarios provinciales para garantizar cierta gobernabilidad. El presidente desoyó todas las recomendaciones y optó por una estrategia de confrontación total. Incluso apuntó contra aliados recientes, como el gobernador chaqueño Leandro Zdero, quien había incluido a La Libertad Avanza en su armado local.

Según fuentes del oficialismo, la ofensiva presidencial refleja una victoria del sector encabezado por Karina Milei, que insiste en avanzar con el armado partidario nacional sin depender de acuerdos con estructuras provinciales.

Del acompañamiento al quiebre
Durante su primer año de gestión, varios gobernadores acompañaron la agenda de Milei, aprobando leyes clave, tolerando decretos y habilitando vetos. Sin embargo, en los últimos meses la relación se deterioró: el Gobierno incumplió promesas y redujo considerablemente las transferencias a las provincias. Según datos del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), en mayo las provincias recibieron 5,5 billones de pesos en concepto de coparticipación y otras transferencias, lo que representa una caída real del 23,3% respecto al mismo mes del año anterior.

En respuesta, los mandatarios comenzaron a impulsar un proyecto que propone coparticipar el impuesto a los combustibles y los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), fondos que actualmente el Ejecutivo administra de forma discrecional. El texto podría ser tratado este jueves en el Senado, lo que explica, en parte, la furia presidencial.

“Los espero el 11 de diciembre”
“Jodan todo lo que quieran: los espero el 11 de diciembre”, advirtió Milei en una de sus últimas intervenciones públicas. Aseguró que, en caso de que el Congreso apruebe proyectos contrarios a su plan, hará todo lo posible por no cumplirlos. “Después de que los aplastemos en las elecciones, vuelvo a poner las cuentas fiscales en orden a la brevedad”, prometió.

Enumeró una estrategia en tres pasos: vetar las leyes, judicializarlas y luego revertir sus efectos tras los comicios. “Supongamos que me rechazan el veto: yo lo voy a judicializar. Eso no va a tener efecto en el gasto público ni en la emisión. Solo te va a subir el riesgo país y a frenar un poco la baja de inflación”, explicó. También exigió a la vicepresidenta Victoria Villarruel que bloquee la sesión en la Cámara Alta: “Esperemos que defienda los porotos como corresponde. Los pingos se ven en la cancha”, disparó.

Villarruel, en cambio, viajó a Tucumán, donde Milei había decidido no asistir. Allí declaró: “Es una fecha muy importante… ¿Cómo no venir a hacerme parte del pueblo tucumano?”.

Entre amenazas y cálculos electorales
El mandatario insistió con su lectura judicial de la situación: “Los proyectos que están enviando violan la restricción financiera. Difícilmente, si esto llega a la Justicia, los jueces fallen a favor de este dislate populista”, afirmó. Y, en tono irónico, añadió: “Supongamos que se da toda la constelación de la manga de hijos de puta… me van a generar un efecto plan platita antes de las elecciones. Pero es transitorio, y el 11 de diciembre lo revierto”.

El presidente también vaticinó una contundente victoria electoral: “Por lo menos vamos a sacar 40 puntos. El peronismo estará diez abajo”.

En su ataque, no dejó a nadie afuera: “Independientemente del color político que tengan, son todos partidos del Estado. Les importa su poder y su bolsillo. Este modelo demuestra que son parte del problema, no de la solución”. Y concluyó: “Nosotros bajamos impuestos, ellos los suben. Hacemos un esfuerzo para devolverle dinero a la gente, y se lo apropian. Hay una intención clara de romper todo el tiempo”.

Por ahora, los gobernadores optaron por no responder públicamente, pero ya preparan una fuerte ofensiva parlamentaria. Este mismo jueves, el Senado debatirá iniciativas que el Ejecutivo rechaza, como la moratoria previsional, el aumento a los jubilados, la emergencia en discapacidad, y la coparticipación de recursos. Mientras Milei mira hacia diciembre, ellos apuntan al presente.

Con información de Página 12

Publicado en lanuevacomuna.com

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