Cancillería ordena reforzar la protección en embajadas tras el alineamiento con Israel
Fuentes diplomáticas confirmaron que la Cancillería argentina activó un protocolo de refuerzo en la seguridad de sus sedes en Medio Oriente, tras la reciente escalada del conflicto en la región y el firme posicionamiento del presidente Javier Milei a favor del gobierno de Israel. La medida responde al creciente riesgo de represalias contra instalaciones argentinas en el extranjero, especialmente en países con vínculos sensibles con Irán y otros actores de la región.
En las últimas horas, el Ministerio de Relaciones Exteriores envió una circular a todas las representaciones diplomáticas ubicadas en países árabes, instruyendo a incrementar las medidas de seguridad y a enviar reportes diarios sobre el panorama local. La alerta se disparó tras el anuncio presidencial de trasladar la embajada argentina de Tel Aviv a Jerusalén, gesto considerado provocador por varias naciones del mundo islámico.
“No se trata de una preocupación menor”, indicaron fuentes del gobierno nacional. Servicios de inteligencia aliados en la región ya habrían advertido a la SIDE sobre posibles amenazas hacia las sedes diplomáticas argentinas. “Es fundamental estar especialmente atentos en Siria, Líbano, Palestina y Egipto”, apuntó un diplomático con extensa trayectoria en Medio Oriente.
Tres gestos hacia Israel que agitan el tablero geopolítico
Durante su reciente visita a Israel, Milei consolidó una serie de acciones que profundizan el vínculo bilateral y reconfiguran el posicionamiento exterior de la Argentina. En primer lugar, firmó en Tel Aviv el acuerdo “En Defensa de la Libertad y la Democracia Contra el Terrorismo y el Antisemitismo”, junto al primer ministro Benjamín Netanyahu. El documento sienta las bases para una cooperación estrecha en materia de seguridad y defensa, en un contexto marcado por la tensión bélica en la región.
En segundo lugar, ratificó su intención de mudar la embajada argentina a Jerusalén, una medida que implica un fuerte alineamiento con la narrativa israelí y que es vista como una afrenta por parte de los países musulmanes. “Cambiar la sede diplomática no es solo un mensaje a Irán, sino a 1.500 millones de musulmanes que consideran a Jerusalén una ciudad sagrada”, explicó un veterano diplomático argentino a este medio.
Cabe recordar que la decisión ya había sido eje de controversias internas. El año pasado, la intención de trasladar la embajada complicó la aprobación en el Senado del pliego del embajador Axel Wahnish. Para destrabar el conflicto, tanto el embajador como el presidente prometieron entonces no avanzar con el traslado. Esa promesa acaba de romperse.
Por último, Milei avanzó con un «alineamiento vertical» con el gobierno israelí, una definición que genera fuerte inquietud dentro de la diplomacia argentina, especialmente ante la posibilidad de que afecte las relaciones con los países árabes.
Efectos inmediatos: Malvinas y comercio en riesgo
Las repercusiones podrían sentirse rápidamente. En el corto plazo, se teme que este giro diplomático afecte el respaldo histórico que varias naciones árabes brindan al reclamo argentino por las Islas Malvinas. La prueba llegará este 19 de junio, cuando el Comité de Descolonización de la ONU se reúna para tratar el tema. En Cancillería advierten que el respaldo podría dejar de definirse por consenso y abrirse a votación, como casi ocurrió el año pasado.
Además, preocupa el impacto en el comercio exterior: las exportaciones argentinas a países árabes triplican en valor a las destinadas a Israel, por lo que una caída en esos vínculos implicaría un serio perjuicio económico.
Como otro gesto de alineamiento con Israel, la semana pasada el gobierno argentino votó en contra de un alto al fuego en Gaza, acentuando aún más la distancia con las posiciones de gran parte de la comunidad internacional.
En un escenario mundial cada vez más volátil, el giro unilateral de Milei en política exterior vuelve a encender alarmas sobre su impacto en la seguridad, la diplomacia y los intereses estratégicos de la Argentina.
La Nueva Comuna