Rodolfo Walsh
El 25 de marzo de 1977 desaparecía el escritor y periodista Rodolfo Walsh, precursor del Nuevo Periodismo.
Rodolfo nació el 9 de enero de 1927, autor de infinidad de cuentos, relatos policiales y crónicas que luego se convertirían en libros que dejaron huella, como «Operación Masacre», «¿Quién mató a Rosendo?» y «El caso Satanovsky».
Además de sus relatos agrupados en «Diez cuentos policiales», «Variaciones en rojo», «Los oficios terrestres», «Un kilo de oro», «Un oscuro día de justicia», presentó en 1965 las reconocidas piezas teatrales
«La granada» y «La batalla».
Colaborador de las revistas Leoplán, Vea y Lea, Panorama, Primera Plana, Semanario Villero, de las editoriales Hachette y Jorge Alvarez y los periódicos Mayoría y Noticias, creó y dirigió el semanario CGT ( de la CGT de los Argentinos) y participó de la gestación y primeros pasos de la agencia cubana Prensa Latina y, años más tarde de la clandestina ANCLA.
Durante los años difíciles de la Argentina, Walsh y otros periodistas, a riesgo de sus vidas, publicaban desde la clandestinidad folletines con informaciones clave para la época, los cuales eran distribuidos también clandestinamente.
Su temprano compromiso político se evidenció en su paso por la Alianza Libertadora Nacionalista. Pero su temprano viaje a la Cuba revolucionaria de Fidel Castro, Ernesto Che Guevara y Camilo Cienfuegos, el permanente contacto con los líderes e intelectuales latinoamericanos, lo llevó profundizar su compromiso con la profesión y la militancia.
Otro de los hechos que marcó su vida, fue el haber conocido a Juan Domingo Perón en el exilio de Madrid, con una recordada entrevista en su casa de Puerta de Hierro. Más tarde, participó en la conformación de la CGT de los Argentinos y fue uno de los laderos de Raimundo Ongaro en plena dictadura de Onganía. El semanario «CGT» fue una experiencia periodística que quedará como testimonio de una época.
Inexorablemente ligado al peronismo y a la revolución latinoamericana, con los años, se incorporó a grupos armados como el FAP y, posteriormente, a Montoneros.
Su último acto de periodismo comprometido y militante le costó la vida. Escribió la «Carta abierta de un escritor a la Junta Militar», donde relataba tempranamente las atrocidades cometidas por la dictadura militar de 1976, así como las verdaderas finalidades económicas Al día siguiente de enviar el material por correo o a mano, en un buzón de Plaza Constitución, fue herido y secuestrado por un grupo de tareas de la Marina en las inmediaciones de la esquina porteña de San Juan y Entre Ríos, el 25 de marzo de 1977. Desde entonces se encuentra desaparecido.
