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LA ERA MILEI

Marketplace, Uber y OnlyFans: las plataformas crecen entre los jóvenes como estrategia de supervivencia económica

La combinación de caída del empleo formal, deterioro salarial y desregulación impulsada por el gobierno de Javier Milei empuja a cada vez más jóvenes a las apps, redes y hasta apuestas online para sumar ingresos. La precarización juvenil ya supera el 40%.

Más de la mitad de las y los jóvenes argentinos recurrió alguna vez a una plataforma digital para generar dinero. El último relevamiento disponible muestra que el 53% utilizó redes, aplicaciones de delivery, Uber, criptomonedas u opciones como apuestas online para complementar ingresos que no alcanzan. Este dato se inserta en un mercado laboral juvenil donde la desocupación duplica la media nacional y la informalidad afecta a 6 de cada 10 personas.

No es una elección libre. Es la consecuencia directa del derrumbe del salario, la contracción del empleo de calidad y la falta de oportunidades estables. En este escenario, el modelo económico de Milei profundizó desigualdades previas: mientras el oficialismo prepara una nueva reforma laboral —que podría ingresar al Congreso el 9 de diciembre— crece la alarma por una mayor desregulación y por el retroceso en derechos básicos.

La urgencia de “hacer algo más” para llegar a fin de mes

El ajuste aceleró la precarización en general y la juvenil en particular. Se trata de un grupo históricamente vulnerable, con índices de desempleo que duplican el promedio nacional y niveles de informalidad que alcanzan a la mayoría.

La encuesta reciente sobre jóvenes y trabajo aportó otro dato significativo: el 53% utilizó en el último tiempo una plataforma digital para generar ingresos extra. Y el 44% aclaró que no son su fuente principal, sino un recurso “temporal o complementario” frente a la pérdida de poder adquisitivo.

El desglose muestra un uso extendido de Mercado Libre o Facebook Marketplace (26%), redes sociales (23%), apps de delivery (12%), transporte como Uber (10%), OnlyFans o plataformas freelance (4%), criptomonedas (11%) y apuestas online (9%).

El informe, realizado por Reyes Filadoro y Enter Comunicación, abarcó jóvenes de entre 18 y 35 años y dejó otros datos de contexto: para el 77%, la jornada laboral ideal es de entre seis y ocho horas; el 50% considera que la educación no lo preparó para el mundo del trabajo; y el 42% vive con padres o familiares (23% en la franja de 25 a 35).

Reforma laboral: rechazo mayoritario y miedo a la pérdida de derechos

La investigación también analizó la conversación digital en torno a la reforma laboral impulsada por el Gobierno. Entre el 7 de octubre y el 5 de noviembre se registraron más de 123.000 menciones, con 69.000 usuarios únicos y un alcance estimado de 12 millones de cuentas. El pico se dio tras la elección legislativa del 26 de octubre, especialmente entre los días 29 y 31.

Más del 51,8% de los mensajes fueron negativos. Las críticas apuntaron a la precarización, la habilitación de despidos y la eliminación de indemnizaciones. Los apoyos se centraron en la idea de la “industria del juicio”, un argumento que no encuentra respaldo en las estadísticas oficiales sobre litigiosidad, según reveló este medio.

El temor no surge de la nada: en contextos de desregulación, los jóvenes fueron quienes más padecieron los efectos. En 2001 y durante las reformas de los años noventa, la desocupación juvenil trepó al 38%. Con la recuperación económica posterior, para 2007 había bajado al 18%. Entre 2016 y 2019 volvió a subir hasta el 26%, en paralelo con la destrucción de 280 mil empleos privados y la duplicación de la desocupación general.

En la actualidad, pese a la “modernización” que promete el Gobierno, desde 2024 se perdieron más de 220.000 empleos asalariados registrados, incluidos 138.000 del sector privado.

Un mercado laboral que expulsa

El deterioro impacta con fuerza en la población joven. Este año la precarización alcanzó el 43,3% en el segmento. La combinación de empleos sin derechos, pobreza de ingresos —que en jóvenes sube al 39,6%— y falta de acceso a oportunidades consolida una fragilidad que ya llega al 40,7% en el segmento de 18 a 35 años. En mujeres jóvenes, el déficit de empleo trepa al 45,5%.

Según el CITRA, la vulnerabilidad laboral combina un asalariado precarizado relativamente estable con la expansión del autoempleo de baja escala. Esto reconfigura la precariedad: se reduce el empleo no registrado tradicional, pero crecen formas de autoempleo inestable y sin protección.

Trabajar sin derechos como horizonte

La desprotección laboral se volvió un rasgo estructural. Hoy al menos 6 millones de personas trabajan sin aportes, sin estabilidad, sin herramientas para emprender y sin calificación que mejore sus condiciones.

Un informe de Candelaria Rueda, Violeta Carrera Pereyra y Agustín Romero advierte que la desprotección llegó al 44,7% y que el empleo de calidad no crece. La poda del empleo público —que cayó 11% entre los varones y 9% entre las mujeres— golpeó especialmente a jóvenes: en dos años la cantidad de trabajadores estatales de 18 a 26 se redujo un 43%, lo que implica 100.000 puestos menos desde 2023, un piso histórico.

A nivel regional, la desprotección laboral supera el 50% en el NOA, ronda el 49% en Cuyo y NEA, y se ubica en torno del 44% en la región Pampeana y Bonaerense. La Patagonia es la única zona donde baja al 30,7%.

Con información de El Destape

Publicado en lanuevacomuna.com

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