Sigue el paro de SIMAPE
Pese a la vigencia de la medida de fuerza decretada por el Simape hace casi un mes, tres buques fresqueros de altura pudieron zarpar en las últimas horas con la venia del sindicato. Son «Araucania», «Gurises» y «Don Santiago». Sus armadores acordaron en forma particular las condiciones de aumento salarial con el Simape. Desde las cámaras advirtieron a las autoridades y reclaman por la firma colectiva.
Según pudo saber Pescare.com.ar, se trata del «Araucania», «Gurises» y «Don Santiago», cuyos armadores y marineros cerraron tratos particulares con la cúpula del gremio para poder salir.
«Acordamos un aumento del 22 por ciento todo junto a marzo. Se firmó un acta en espejo con la del Somu y otra de compromiso entre las partes», especificó abiertamente el secretario adjunto del Simape, Pablo Trueba.
Vale recordar que el convenio firmado por el Somu y las cámaras empresarias preveía un incremento de 22 puntos sobre todos los ítems, pero dividido en dos cuotas, una en abril y la otra en octubre.
«Como gremio, no podemos firmar otro convenio que no sea el del Somu; Nación no lo autoriza. Entonces, algunas empresas optan por pagar el aumento de una manera distinta y así salen», reconoció el dirigente en conversación con este medio.
Al mismo tiempo, dijo que la intención es seguir avanzando en el mismo sentido: «Estamos hablando con los armadores del ´Piedra Buena´ y el ´7 de Diciembre´", adelantó.
Es decir, por ahora ninguna empresa de las denominadas grandes se sumó a este camino heterodoxo diseñado por la entidad que conduce Juan Domingo Novero como vía de escape al conflicto.
Es más, desde Armadores y Caipa enviaron una nota denunciando la situación ante el gobernador, Daniel Scioli, al ministro de Agricultura, Norberto Yahuar, y el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, entre otras autoridades.
«Con gran sorpresa, las cámaras se encuentran con la novedad que el Simape intenta firmar con algunas empresas no asociadas en forma individual exactamente lo mismo que se negó a firmar con nosotros», comienza la misiva.
En otro pasaje, el texto sugiere: «Esta propuesta iría acompañada de arreglos marginales no explícitos en la misma y de posibles características ilegales que implicarían pagos no registrados».
Ya sobre el cierre, las empresas agrupadas del sector repiten la voluntad de poner fin a la disputa mediante la rúbrica colectiva del convenio Somu. Una instancia que todavía parece lejana.