Los errores más comunes del arte de hablar en público
Hablar frente a un número de personas no es sencillo. Aunque no estés consciente de ello, tu público te evalúa todo el tiempo. No tendrá compasión de ti y decidirá en segundos si desea escucharte o no. Te comparto los errores más comunes y cómo corregirlos.
Adoptar una postura tímida o desanimada
Coloca tus pies de manera paralela (a lo ancho de los hombros), con el pie izquierdo da un paso pequeño hacia atrás y coloca las manos en forma de triángulo (juntando las yemas de las manos y palmas), después poco a poco mueve las manos conforme lo requiera tu mensaje.
No tener una estructura
Jamás improvisar si no cuentas con una estructura y, sobre todo, si no sabes a dónde deseas llevar al público con tu tema. En tu introducción, habla en pasado; en tu desarrollo, en presente; en el cierre, en futuro.
Perder el contacto visual
Fortalece tu contacto visual ante audiencias pequeñas, en la cual es muy importante ofrezcas un contacto visual a cada uno de los integrantes de tu público mientras hablas. Si dominas esto, las audiencias grandes serán más fáciles.
Abusar del uso de ademanes o carecer de ellos
Tu expresión corporal es energía. Si hablas con poca energía el público te responde de la misma manera, en cambio si exageras tu energía la audiencia podría rechazarte por percibir que no eres auténtico. En una frase corta elige la palabra de mayor fuerza y otórgale un ademán específico.
Si digo la frase “la calidad es esencial para nuestro servicio”, la palabra “calidad” puedes representarla con el gesto que indica perfección (tu dedo pulgar e índice juntos formando un círculo y los demás dedos verticales).
Hablar con un volumen bajo
Imagina que tu voz es un dispositivo de energía y que al inicio de tu mensaje se encuentra a su máxima capacidad y que al final también. Dale fuerza a tus palabras y seguridad a tu imagen.
Descuidar la entonación
Éste es uno de los errores más desastrosos. Di cualquier frase con una emoción distinta y en cada ocasión marca un objetivo.
Hablar con un ritmo inadecuado
Hay gente que habla muy rápido, y otra que habla muy lento. ¿Cuál es mejor? Ninguna. Escribe tu mensaje y decide en qué partes es importante digas una frase más rápida o lenta. Di tu discurso y observa el control que logres conscientemente de la velocidad estratégica que eliges en cada momento.
Hablar con mala dicción
Una vez que sabes de la importancia del ritmo al hablar tu dicción debe de ser perfecta. No hay nada mejor que practicar trabalenguas. No importa la velocidad, sino que cada palabra se entienda. Puedes utilizar un palito de madera, pero colócalo justo en el que sientas un esfuerzo mayor para hablar. Aunque te dé risa de cómo te oyes al hablar, hazlo.
Proyectar que desconoces el tema
En materia de imagen importa lo que el público perciba, no lo que tú sepas. Cuando divagas o dudas parecerá que no sabes o no estás seguro de lo que hablas. Practicar¡ tu mensaje tantas veces como te sea posible. La práctica hace al maestro, no la suerte. Por cada minuto que hables deberás de practicar siete minutos más.
Reflejar poco liderazgo y seguridad
¿Cómo se refleja el liderazgo y la seguridad al hablar en público? Cuando has corregido todos los puntos anteriores tu sensación de control te brinda seguridad. No podrás evitar los nervios por arte de magia. Qué debes de hacer: Te recomiendo decir tu mensaje muchas veces, y en cada ocasión enfócate en mejorar un error a la vez. Si pretendes mejorar todo a la vez te será muy complicado.
PUNTO BIZ
