«El rumbo no se modifica, se va a redoblar»
El Presidente prometió que “no se retrocede ni un milímetro en la política del gobierno”, aun tras reconocer públicamente el revés electoral ante un auditorio semivacío. Crecen las tensiones internas y las críticas de sus aliados del PRO.
La derrota se confirmó sin sorpresas y con un escenario llamativamente desierto de referentes bonaerenses.
En el búnker libertario no sonó Panic Show. El único pánico fue el que se reflejaba en los rostros de los funcionarios. Javier Milei apareció con un semblante inédito: sereno, sin gritos ni gestos desbordados. Subió al escenario en medio de un silencio total y, acompañado por algunos ministros —entre ellos Federico Sturzenegger, pero no Luis Caputo— declaró: “Hoy hemos tenido una clara derrota en el plano político. Hemos tenido un revés electoral y hay que aceptarlo”. Detrás de él, su hermana Karina —en el centro de la polémica por el escándalo de coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad— y Santiago Caputo, su asesor de máxima confianza.
El resultado fue un golpe duro: La Libertad Avanza cayó en la provincia de Buenos Aires por más de 13 puntos frente a Fuerza Patria, en el marco de una economía en crisis, un gabinete tensionado y a poco de cumplirse dos años de gestión.
En su discurso, Milei prometió “una profunda autocrítica” y aseguró que “vamos a corregir porque no hay opción de repetir los errores”. Sin embargo, no felicitó a los ganadores y rápidamente endureció su mensaje: “Más allá de este resultado electoral, quiero decirles a todos los argentinos que el rumbo por el cual fuimos elegidos en 2023 no se va a modificar, sino que se va a redoblar. No se retrocede ni un milímetro en la política del gobierno. No solo se confirma, sino que vamos a acelerar y profundizar más. No estamos dispuestos a entregar el modelo”.
Luego apuntó contra el peronismo: acusó al PJ de “poner todo el aparato que manejan hace más de 40 años” para ganar la elección “como si fuese una ejecutiva”, y sostuvo que la votación dejó “el piso para nosotros y el techo para ellos”. Cerró citando la frase atribuida a Churchill: “El éxito no es definitivo, el fracaso no es fatal: lo que cuenta es el coraje para continuar”, intentando arengar a un público que nunca se encendió.
La magnitud de la derrota
Los números fueron demoledores: el oficialismo cayó por 10 puntos en la primera sección electoral y por 25 en la tercera, que juntas concentran el 70 % del padrón. También perdió en la segunda, cuarta y octava secciones, lo que dejó sin efecto el plan comunicacional de mostrar una provincia “pintada de violeta”. La Libertad Avanza solo logró imponerse en la quinta y sexta sección.
Milei había prometido que con esta elección pondría “el clavo final al cajón del kirchnerismo”, pero el resultado mostró lo contrario: el peronismo salió fortalecido y su fuerza sufrió su peor golpe desde 2023.
Crisis interna y pases de factura
La pregunta ahora es cómo reaccionará el gobierno. Además de las consecuencias económicas y la respuesta de los mercados, se espera una escalada de reproches en el interior de LLA. El armado de Karina Milei, que había tenido éxito en la Ciudad de Buenos Aires, fracasó en territorio bonaerense. Las tensiones con el PRO —que aportó estructura territorial— también se profundizaron.
Desde el ala de las Fuerzas del Cielo venían cuestionando el armado de los Menem y de Sebastián Pareja, quienes concentraron el cierre de listas y desplazaron a otros sectores. En el búnker del domingo, la bronca fue evidente: “Que se haga cargo Pareja”, se escuchaba entre los militantes.
Pareja fue el primero en dar la cara: subió al escenario antes de las 22 y admitió que “el resultado está a la vista, no se puede minimizar ni lo vamos a hacer”, prometiendo una autocrítica sobre “ocho procesos electorales distintos” y comprometiéndose a “hacer ese trabajo”.
Expectativas frustradas
En Balcarce 50 habían medido escenarios: perder por menos de cuatro puntos era tolerable, pero por más de cinco era “una cagada” y obligaría a mostrar “reacción”. No esperaban cambios drásticos de gabinete antes de octubre, pero sí un “timonazo” político. Habrá que ver si en los próximos días se materializa.
La elección se siguió desde un salón de eventos en Gonnet, cerca de La Plata, sin militancia visible. Durante la tarde llegaron Sebastián Pareja, Santiago Caputo con su equipo digital, el secretario de Culto Nahuel Sotelo y algunos candidatos como Francisco Adorni. Más tarde se sumaron Cristian Ritondo, Diego Santilli y Alejandro Finocchiaro del PRO, que buscaban relativizar los primeros resultados: “La importante es la de octubre”, insistían.
Finalmente, la participación fue del 63 %, por encima de lo que LLA esperaba. Milei había pedido en su cierre de campaña que solo fueran a votar “los convencidos”, pero la concurrencia fue mayor.
Los libertarios habían apostado a ganar la primera sección para compensar el resultado adverso en la tercera, pero no lo lograron. En la primera, la lista encabezada por Gabriel Katopodis (FP) obtuvo el 47,46 % contra el 37,01 % de Diego Valenzuela. En la segunda y cuarta sección las expectativas también se desinflaron por las disputas con el PRO en el cierre de listas.
La única alegría estuvo en la quinta sección, donde Guillermo Montenegro ganó con el 41,68 % frente a Fernanda Raverta (37,53 %) y Maximiliano Suescun (11,26 %). En la sexta también hubo victoria libertaria: Oscar Liberman alcanzó el 41,74 %, seguido por Alejandro Dichiara (34,15 %). En la séptima y octava, en cambio, el triunfo fue para Fuerza Patria.
Con información de Página 12
Publicado en lanuevacomuna.com