La inflación sigue mostrando resistencia a la baja, mientras que alimentos, productos esenciales y servicios públicos continúan su imparable aumento.
A pesar de la política económica del gobierno de Javier Milei, la inflación sigue sin ceder y tanto los alimentos como los servicios públicos mantienen su tendencia alcista, incrementando mes a mes los precios. La dolarización de insumos y alimentos, junto con los ajustes en tarifas, impiden una desaceleración significativa de la inflación, a pesar de la fuerte contracción del consumo interno. Tras los datos de inflación de julio, se proyecta que el incremento en alimentos y bebidas para agosto se sitúe en un 3,8 por ciento, basándose en las primeras dos semanas del mes. Por otro lado, con las actualizaciones de tarifas en el transporte (enero y febrero), la electricidad (febrero, junio y agosto), el gas natural (abril y junio) y el agua (abril, julio y agosto), el costo de la canasta total se ha incrementado en un 375 por ciento.
El consumo interno ha caído a niveles históricos debido a salarios que no cubren lo indispensable. Según el INDEC y el Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP (UBA-Conicet), la canasta básica alimentaria para una familia de cuatro personas alcanza los 405.697 pesos, a lo que se suma la canasta de servicios, que en el AMBA sin subsidios asciende a 143.082 pesos. Así, una familia necesita 548.779 pesos para cubrir sus necesidades básicas, sin contar alquileres ni otros gastos como salud o esparcimiento. No obstante, el salario mínimo para agosto es de 254.231 pesos, lo que refleja la desproporción entre ingresos y costos, una situación que las estadísticas oficiales no logran captar completamente.
El INDEC reporta un aumento del 161,5 por ciento en agua, electricidad, gas y otros combustibles durante el año, mientras que el informe de Conicet y la UBA señala un aumento promedio que es, al menos, el doble. A pesar de estos incrementos, el Estado continúa cubriendo una parte significativa de los subsidios a la energía. Según el IIEP, la cobertura tarifaria promedio de los costos de los servicios públicos en el AMBA por parte del usuario es del 43 por ciento en agosto, con el Estado cubriendo el 57 por ciento restante. Esta cobertura varía entre los diferentes servicios y segmentos de hogares.
El servicio que experimentó el mayor incremento fue el gas natural, con un aumento del 1.085 por ciento respecto a diciembre de 2023, impulsado tanto por los ajustes tarifarios como por el aumento del consumo invernal. El transporte subió un 484 por ciento, el agua un 267 por ciento, y la electricidad un 204 por ciento. En agosto, la canasta de servicios públicos del AMBA representa el 14,5 por ciento del salario promedio registrado, estimado en 933.179 pesos, y el 56,3 por ciento del salario mínimo vital y móvil, siendo el transporte el gasto más elevado entre los servicios.

En julio, el Gobierno pospuso varios aumentos en servicios para agosto con el objetivo de mostrar una reducción en los precios. Sin embargo, la inflación en alimentos y bebidas se mantuvo elevada, y se espera que el impacto de las subas tarifarias agrave la situación.
Según un relevamiento de la consultora Analytica, los precios de alimentos y bebidas tuvieron una variación semanal del 0,8 por ciento en la segunda semana de agosto, con un promedio de cuatro semanas del 3,2 por ciento. «Para el nivel general de precios proyectamos un aumento mensual del 3,8 por ciento en agosto», señala el informe, apenas por debajo del 4 por ciento de julio.
Por su parte, las estimaciones de PriceStats indican que la inflación mensual en Argentina subió del 2,8 por ciento al 3,2 por ciento en los primeros veinte días de agosto. «La tendencia se mantiene estable alrededor del 3 por ciento. No hay evidencia de una desaceleración en la última semana», afirmó Alberto Cavallo, hijo del exministro Domingo Cavallo.
Las categorías con mayores aumentos en las últimas cuatro semanas incluyen verduras (8,2 por ciento), carnes y derivados (4,2 por ciento) y otros alimentos (4 por ciento). En contraste, los precios de pescados y mariscos (-1,8 por ciento) y frutas (-8,3 por ciento) mostraron caídas.
El consumo en grandes supermercados volvió a desplomarse en agosto, profundizando la caída de julio, sin perspectivas de recuperación. Las ventas en supermercados cayeron un 18,8 por ciento interanual hasta el 11 de agosto, según fuentes de grandes cadenas consultadas por El Destape.
El Índice Banco Provincia de Consumo (IBP Consumo) mostró un descenso interanual del 23,4 por ciento en julio, y también una caída respecto a junio. Lo más preocupante fue la caída mensual del 6 por ciento en la compra de alimentos esenciales, como los lácteos. Según un relevamiento de CIGP – Argentina Panorama Político, Social y Económico, el 37,1 por ciento de las familias encuestadas compra menos productos de primera necesidad en supermercados, el 24,2 por ciento ha dejado de adquirir ropa y calzado, y el 14,2 por ciento ha reducido sus salidas.
Con información de El Destape
Publicado en lanuevacomuna.com